El Ayuntamiento de Madrid acusa a Francisco Martín de «dejación de funciones» y reclama el desalojo inmediato de la protesta por la vivienda
José Luis Martínez-Almeida, alcalde de Madrid, ha cancelado su participación en la Madrid Horse Week para reunirse con su equipo y abordar la acampada instalada en la Puerta del Sol desde el pasado sábado, que denuncia el Ayuntamiento como una «situación inaceptable» vinculada a la falta de acción de la Delegación del Gobierno.
El Consistorio madrileño acusó ayer a la Delegación del Gobierno —dirigida por el socialista Francisco Martín— de «incapacidad» para controlar la marcha del sábado, que se desarrolló por zonas no autorizadas. En un comunicado, el Ayuntamiento exigió que se «reponga la normalidad» y criticó que, mientras en 2011 la Delegación coordinó los desalojos del 15-M, ahora la Policía Nacional se retiró de los asentamientos, lo que sugiere una posible orden directa de Martín.
La tensión se enmarca en un contexto de creciente conflictividad por la vivienda en Madrid, donde el Gobierno central y el Ayuntamiento chocan por competencias. La Delegación del Gobierno, dependiente del Ministerio del Interior, es la responsable de autorizar manifestaciones y garantizar el orden público, pero el Ayuntamiento acusa a Martín de «permitir» la ocupación de la Puerta del Sol, un espacio simbólico y turístico clave para la ciudad.
El comunicado del Ayuntamiento no solo reclama explicaciones a Martín, sino también al Ministerio del Interior, al que vincula directamente con la supuesta «dejación de funciones». La acampada, que reúne a colectivos de inquilinos y movimientos sociales, exige medidas urgentes contra los desahucios y la especulación inmobiliaria, pero su instalación en un espacio céntrico como Sol ha generado fricciones con el Gobierno municipal, que prioriza el orden y la imagen de la ciudad.
La reunión de urgencia convocada por Martínez-Almeida podría derivar en una escalada de tensiones, especialmente si la Delegación del Gobierno no responde a las exigencias del Ayuntamiento. El alcalde, conocido por su postura dura contra las protestas, ha evitado hasta ahora intervenir directamente en la acampada, pero la cancelación de su agenda sugiere que la situación ya no puede ignorarse.



