Cinco ministros comparecen juntos para vender el acuerdo como victoria, pero reconocen concesiones clave tras una negociación nocturna con el PSOE
Sumar ha logrado aprobar este martes dos decretos de vivienda en lugar de uno, tras dividir el llamado decreto Maricarmen para incluir la renovación automática de contratos de alquiler en una norma separada. Los cinco ministros del espacio —Yolanda Díaz (Trabajo), Pablo Bustinduy (Derechos Sociales), Ernest Urtasun (Cultura), Mónica García (Sanidad) y Sira Rego (Juventud e Infancia)— han comparecido juntos para presentar el acuerdo, en un gesto de unidad que contrasta con la negociación nocturna que obligó a retrasar el Consejo de Ministros hasta las 10:30 horas.
El principal conflicto fue la renovación automática de alquileres, una demanda histórica de Sumar y del movimiento vecinal. El PSOE cedió a incluirla en un segundo decreto, mientras que el primero recoge medidas como la prórroga de contratos y protección contra desahucios. Bustinduy admitió que no ha conseguido todo lo que proponía, pero vinculó el resultado a la «movilización social» que, según dijo, «ha sido clave» para lograr avances.
La estrategia de Sumar fue simbólica: los cinco ministros comparecieron ante un fondo con el artículo 47 de la Constitución («Por el derecho a la vivienda»), reforzando el mensaje de que las medidas responden a una exigencia constitucional. Mientras, en la Moncloa, el PSOE presentó el acuerdo sin presencia de Sumar, una división que refleja las tensiones internas por priorizar la renovación automática.
El decreto se aprueba en un contexto de presión social creciente. Según Bustinduy, las movilizaciones recientes han acelerado las negociaciones, aunque el texto final diluye algunas de las propuestas iniciales de Sumar. La renovación automática, por ejemplo, se pospone a un segundo decreto, lo que deja abierta la posibilidad de que el PP o Vox bloqueen su tramitación parlamentaria.
El acuerdo llega tras una noche de negociaciones que retrasaron el Consejo de Ministros. Aunque Sumar celebra el avance, el texto definitivo aleja el objetivo de una reforma integral del mercado de alquileres, priorizando medidas urgentes frente a cambios estructurales.





