La Sala Civil inadmite la demanda por falta de competencia al considerar que Díaz actuó como ciudadana y dirigente de Sumar, no como ministra
El Tribunal Supremo ha rechazado por falta de competencia la demanda del cantante Julio Iglesias contra la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, por intromisión ilegítima en el derecho al honor y la intimidad. La Sala Civil ha dictado un auto en el que acuerda la inadmisión a trámite de la demanda al considerar que la competencia corresponde a las secciones civiles de los tribunales de instancia.
El origen del caso está en unas declaraciones de Díaz en su cuenta de la red social Bluesky y en el programa La hora de la 1, en RTVE, el pasado enero. Esas manifestaciones se produjeron a raíz de la denuncia de dos exempleadas contra Iglesias por delitos de abuso sexual, que fue archivada por la Fiscalía de la Audiencia Nacional.
El auto recuerda que la Ley Orgánica del Poder Judicial atribuye al Supremo las demandas de responsabilidad civil de los miembros del Gobierno «por hechos realizados en el ejercicio de su cargo». La Sala considera que en este caso «las opiniones o manifestaciones controvertidas no guardan la necesaria conexión con el ejercicio de los cargos que motivan el aforamiento». El tribunal añade que «en el mensaje de Bluesky actuó como ciudadana y dirigente política».
El Supremo detalla que, en la parte controvertida de la entrevista, Díaz se manifestó «esencialmente como política feminista y dirigente de Sumar, pero no como ministra de Trabajo o vicepresidenta segunda del Gobierno». La condición de ministra quedó limitada, según el auto, a las respuestas sobre salario mínimo, pensiones o jubilación, que «nada tienen que ver con los hechos que han motivado la demanda».
En su demanda, el cantante reclamaba que Díaz reconociera que sus manifestaciones constituían «una intromisión ilegítima en el derecho al honor» de Iglesias. También pedía una retractación pública, una indemnización y el pago de las costas del proceso.
En paralelo, Julio Iglesias presentó en los juzgados de Madrid una querella por injurias, calumnias y un delito contra la integridad moral contra varios periodistas de eldiario.es, incluido su director, Ignacio Escolar. El cantante considera que sus informaciones tenían comentarios «falsos e injuriosos» que buscaban «menoscabar su imagen pública». La denuncia inicial de las dos exempleadas incluía trata de seres humanos con fines de imposición de trabajo forzado y servidumbre, agresión sexual, lesiones y delito contra los derechos de los trabajadores, y la Fiscalía la archivó por falta de jurisdicción y competencia de los tribunales españoles.





