El Gobierno celebra el éxito del ‘nuevo mecanismo’ de desalojo en Benítez y amplía zonas de acogida en Mendizábal, pero 213 menores siguen sin reubicar
El Gobierno ha confirmado el jueves que la playa Benítez de Ceuta, epicentro de los campamentos de migrantes en las últimas semanas, está ahora «limpia» tras el desalojo ejecutado por las Fuerzas de seguridad del Estado. El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, ha destacado que el método utilizado —grupos pequeños de policía— ha sido «un éxito» y se repetirá en otras zonas afectadas.
Desde el 10 de agosto, 8.243 migrantes irregulares han regresado a Marruecos: 7.794 de forma voluntaria y 449 expulsados por decisión administrativa. Sin embargo, 213 menores siguen sin reubicar en la península, pese a que 69 ya han sido reagrupados con sus familias y otros 144 distribuidos en alojamientos temporales. Torres ha anunciado además la creación de 1.200 plazas nuevas: 900 en Caballería y Loma Colmenar, y 300 para madres con hijos menores.
El Consejo de Ministros también ha ampliado el real decreto para usar espacios consensuados con el Ayuntamiento de Ceuta, habilitando una nueva zona en Mendizábal —junto a la cárcel— para carpas y alojamientos provisionales. La medida responde a la saturación de recursos tras semanas de crisis, aunque no detalla plazos para su implementación.
El real decreto ampliado, firmado el día de la reunión, permite el uso de espacios en consenso con el Ayuntamiento de Ceuta, lo que facilita la rápida instalación de la zona de carpas en Mendizábal, junto a la cárcel de Ceuta, y garantiza que la infraestructura se adapte a las necesidades de los migrantes que regresan.
El informe del ministro también señala que las 1.200 nuevas plazas se habilitarán en la misma semana, distribuidas en 900 en Caballería y Loma Colmenar, y 300 en espacios para madres con hijos menores, lo que permitirá atender de manera más eficiente a los migrantes en proceso de expulsión.






