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Mié. Sep 23rd, 2026
Tercer grado a la etarra Mendizábal por atentados
El Mundo (España)
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La excarcelación acelerada de presos de ETA incluye ya a 125 condenados en tercer grado y 28 en semilibertad; la Fiscalía recurre la decisión sobre Soledad Iparagirre

Idoia Mendizábal Mágica, condenada por su participación en atentados fallidos contra el exalcalde de Vitoria Eduardo Madina, la teniente de alcalde de Portugalete Esther Cabezudo y otros objetivos del PSOE, ha obtenido el tercer grado penitenciario este mes de septiembre. La decisión, adoptada por el Gobierno vasco liderado por Iñigo Urkullu, forma parte de un proceso de excarcelaciones aceleradas impulsado por la consejera de Justicia, María Jesús San José, que ya ha beneficiado a otros condenados por terrorismo como Henri Parot y Soledad Izaguirre Anotó.

Mendizábal, integrante del comando Olaia de ETA en 2002, podría dejar de regresar a la cárcel de Zubieta en las próximas semanas y cumplir el resto de su pena en su domicilio. Su caso se suma a otros 125 terceros grados concedidos y 28 semilibertades bajo el artículo 100.2 desde que el Ejecutivo vasco intensificó este proceso. La Asociación de Víctimas del Terrorismo denuncia que solo quedan 32 presos de ETA en régimen ordinario (segundo grado), mientras que 62 han obtenido ya la libertad condicional.

El atentado contra Esther Cabezudo, que salvó la vida gracias a que su escolta alteró su ruta habitual, fue planificado por Mendizábal junto a Garikoitz Espiás ‘Tversky’ y Asier Arrayaz. El artefacto, colocado en un carrito de la compra el 28 de febrero de 2002, estalló a las 9:10 horas en una zona de paso cerca de su domicilio. Mendizábal, detenida en Francia en 2005, cumple condena en cárceles españolas desde 2010 y acumula más de 400 años de prisión por su implicación en ataques contra Eduardo Madina, el empresario Enrique Ybarra y la periodista Marisa Guerrero.

Durante su juicio en la Audiencia Nacional en 2011, Mendizábal declaró en euskera que se sentía «orgullosa de su militancia» en ETA. Ahora, según fuentes judiciales, habría asumido «toda su responsabilidad» en los crímenes fallidos para acceder a nuevas progresiones penitenciarias.

El contexto legal: tercer grado y semilibertad en el sistema penitenciario español

El tercer grado penitenciario permite a los reclusos salir de prisión durante el día para trabajar o estudiar, regresando por la noche. El artículo 100.2 del Código Penal, conocido como semilibertad, autoriza la excarcelación temporal para condenados con penas superiores a cinco años, siempre que se cumplan requisitos como buena conducta y reducción de pena. En el caso de ETA, estas medidas se aplican con mayor frecuencia desde 2023, cuando el Gobierno vasco aceleró los plazos para progresiones de grado.

La Fiscalía General del Estado ya ha recurrido la concesión de semilibertad a Soledad Izaguirre Anotó, quien en solo cinco meses ha obtenido autorización para salir diariamente de prisión. Este ritmo contrasta con el promedio histórico: entre 2015 y 2022, el Gobierno vasco concedió un promedio de 15 terceros grados anuales, frente a los 125 actuales en 2026.

Reacciones y precedentes: ¿por qué este ritmo de excarcelaciones?

La aceleración de las excarcelaciones responde a un acuerdo político entre el PNV y el PSOE en el Gobierno vasco, que prioriza la reinserción de presos de ETA como condición para mantener la estabilidad institucional. Sin embargo, la Asociación de Víctimas del Terrorismo critica que estas decisiones ignoran el impacto en los familiares de las víctimas, muchos de los cuales denuncian falta de transparencia en los criterios aplicados.

El caso de Mendizábal reviste especial simbolismo: su participación en atentados contra figuras del PSOE —como Eduardo Madina, exsecretario general del partido en Euskadi— la convierte en un símbolo de la violencia política contra la izquierda. Su excarcelación se produce mientras el PP y Vox exigen al Gobierno central una revisión de las políticas de memoria histórica y justicia transicional, argumentando que facilitan la impunidad.

En el plano internacional, la decisión contrasta con la postura de Francia, donde los condenados por terrorismo etarra enfrentan penas más largas y menos progresiones. La Unión Europea ha instado en repetidas ocasiones a España a garantizar la equivalencia de trato para víctimas de ambos lados de la frontera, aunque sin éxito hasta ahora.

El próximo paso para Mendizábal será la concesión de la libertad condicional, que dependerá de informes psicológicos y de reinserción. Si se aprueba, podría abandonar definitivamente la cárcel antes de 2027, fecha en la que cumpliría los requisitos legales para solicitarla.

La concesión del tercer grado a Mendizábal se enmarca en la fase final de cumplimiento de su condena, después de que la etarra haya permanecido más de una década en prisiones españolas desde su traslado en 2010. El comando Olaia, al que perteneció en 2002, operaba en Vizcaya bajo la dirección de Garikoitz Aspiazu ‘Txeroki’, uno de los jefes militares de ETA entonces, y su desarticulación fue clave para esclarecer la autoría de varios atentados fallidos contra cargos socialistas. La progresión de grado de Mendizabal llega además en un momento en que el Gobierno vasco mantiene abiertas las vías de reinserción para condenados por terrorismo, un proceso que la Asociación de Víctimas del Terrorismo sigue con preocupación por considerar que se prioriza la excarcelación sobre la reparación efectiva a las víctimas.

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