El alcalde vincula las fiestas a la vivienda, el comercio local y la representación internacional de la ciudad con la visita de Shanghai
Jaume Collboni, alcalde de Barcelona, ha abierto oficialmente las fiestas de La Mercè 2026 este miércoles con un mensaje político explícito: defender la «identidad» de la ciudad, garantizar el derecho a la vivienda y impulsar el comercio local. Lo hizo durante el pregón, acompañado por el vicealcalde de Shanghái, ciudad invitada a la edición de este año, y por los bodegueros Antoni y Meritxell Falgueras, encargados de pronunciarlo.
El acto, celebrado en el centro de Barcelona, marca el inicio de una semana de actividades que superan los 400 eventos programados. Collboni no mencionó directamente a ningún partido político, pero su discurso aludió a desafíos urbanos concretos: la presión sobre el alquiler en una ciudad donde el precio medio supera los 1.200 euros al mes, según datos del Instituto Catalán de Estadística de 2025, y la necesidad de «reforzar el tejido comercial» frente a la competencia de plataformas digitales.
La presencia de Shanghái como ciudad invitada refuerza el perfil internacional de Barcelona, que en 2025 recibió a 12 millones de turistas —un 8% más que en 2024—, según la Oficina de Turismo de Barcelona. El alcalde no detalló medidas concretas, pero su discurso contrastó con el tono de otras ediciones recientes, donde primó el folclore sobre lo institucional. Este año, el pregón se celebró en catalán y castellano, reflejando un equilibrio lingüístico que no siempre se aplica en actos públicos.
Las fiestas, que duran hasta el 24 de septiembre, incluyen desfiles, conciertos y actividades vecinales. Sin embargo, el mensaje de Collboni —centrado en la identidad y los servicios básicos— anticipa un debate que podría extenderse más allá de la semana festiva, especialmente en un contexto de tensiones entre el Ayuntamiento y el Govern catalán por competencias en vivienda y turismo.






