El Gobierno negocia con Junts y socios de coalición mientras alarga la votación de los Presupuestos a noviembre y apuesta por la reforma de financiación autonómica
Pedro Sánchez ha lanzado esta semana una ofensiva política desde Nueva York para desviar la atención de la crisis en Ceuta, centrando la agenda en tres frentes clave: el decreto de vivienda, la reforma de financiación autonómica y los Presupuestos de 2027. Con el desahucio de ‘Maricarmen’ como detonante mediático, el Ejecutivo ha retomado negociaciones con Junts para levantar su veto al texto de vivienda, mientras pospone la votación del decreto anticrisis al próximo martes para priorizar estas medidas. La estrategia busca recuperar iniciativa política antes de que finalice el año, cuando los Presupuestos podrían ser votados en bloque.
El viaje a la ONU ha servido también para impulsar un plan de regulación de la inteligencia artificial y su impacto laboral, con reuniones previstas la próxima semana con sindicatos, patronal y expertos. El plan contempla la creación de un organismo regulador independiente que supervisará la adopción de tecnologías de IA en el sector público y privado, garantizando la protección de los derechos laborales y la transparencia en los procesos de contratación.
Mientras, el Gobierno mantiene contactos con Marruecos para agilizar las repatriaciones de migrantes, especialmente en el caso de menores sin derecho a protección internacional. Fuentes del Ejecutivo confirmaron tras la reunión en Nueva York entre José Manuel Albares y su homólogo marroquí, Nasser Bourita, que Marruecos ha reafirmado su colaboración para facilitar el regreso de quienes llegaron a Ceuta el 30 de julio.
La crisis en Ceuta sigue siendo el principal lastre para el Gobierno, pero Sánchez ha intentado desvincularla de la agenda política al presentar las negociaciones como un debate entre quienes trabajan ‘contra la injusticia social’ y quienes no. En declaraciones críticas, el presidente acusó al Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid de ignorar una ‘tragedia social’ que debería haber sido resuelta por estas administraciones, mayoritariamente gobernadas por la derecha.
La prórroga del decreto anticrisis, que se aprobará el martes, queda relegada a segundo plano frente a las medidas en vivienda. Sin embargo, Sumar presiona para que se apruebe, mientras el PSOE evita comprometerse hasta cerrar los apoyos necesarios. El Ejecutivo central defiende su liderazgo frente a las autonomías, que tienen las principales competencias en este ámbito.
El calendario de los Presupuestos 2027: negociaciones alargadas hasta noviembre
El proyecto de Presupuestos de 2027 se perfila como el gran escaparate de promesas electorales antes de las urnas, aunque su aprobación parece lejana por la falta de apoyos. Fuentes cercanas al Gobierno manejan la posibilidad de que el texto no llegue al Consejo de Ministros hasta noviembre, lo que alargaría las negociaciones con socios parlamentarios y agentes sociales. Actualmente, el Ejecutivo está en fase de negociación con Sumar para cerrar un preacuerdo antes de entrar en la ‘fase de los papeles y las fotos’, según fuentes de Moncloa.
Los Presupuestos incluirán inversiones récord en dependencia y vivienda, pero su utilidad política se centrará en exhibir programa antes de la recta final de la legislatura. Los socios de coalición, como Junts, han aprovechado las negociaciones previas —como las del decreto de vivienda— para resaltar sus demandas y marcar su sello antes de las elecciones.
La reforma de financiación autonómica: un intento de recuperar iniciativa
Para ganar tiempo y desviar el foco de Ceuta, el Gobierno planea aprobar en octubre la reforma del modelo de financiación autonómica, un tema que podría reactivar el debate parlamentario. La intención es presentar el texto en el Consejo de Ministros a principios de octubre y llevarlo al Congreso para su tramitación. Esta medida, junto con la quita parcial de la deuda autonómica, busca mostrar actividad legislativa y alejar la atención de la crisis migratoria.
El Ejecutivo apuesta por una estrategia de negociaciones simultáneas: con socios de coalición, grupos parlamentarios y agentes sociales. La idea es multiplicar frentes para intentar marcar el ritmo político y evitar que Ceuta siga dominando la agenda. Sin embargo, la falta de consenso en temas clave, como los Presupuestos, podría limitar el éxito de esta estrategia.
Mientras, la presión por resolver la crisis en Ceuta sigue latente. Aunque el Gobierno ha intentado desvincularla de su agenda, la situación en la ciudad sigue siendo un lastre político. La próxima votación del decreto anticrisis y las negociaciones en curso determinarán si el Ejecutivo logra recuperar iniciativa antes de que acabe el año.
El Gobierno ha anunciado que, a partir de la próxima semana, se reunirá con sindicatos, patronal y profesionales para definir el marco regulatorio de la inteligencia artificial, buscando establecer criterios claros sobre la protección de los derechos laborales y la transparencia en la contratación de sistemas de IA. Además, Moncloa ha subrayado que el Ejecutivo central seguirá liderando la respuesta ante las autonomías, reforzando su posición frente a las competencias que poseen en materia de vivienda y financiación autonómica.




