El PSOE-M apuesta por la indignación social en la precampaña autonómica, con un decreto de vivienda en el Consejo de Ministros para frenar desahucios como el de la mujer de 87 años
Óscar López, ministro para la Transformación Digital y secretario general del PSOE de Madrid, ha convertido el ático de Isabel Díaz Ayuso y el desahucio de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años con 70 en su piso de alquiler, en el eje central de la precampaña autonómica y municipal. Lo hizo ayer en un acto en Getafe, donde Pedro Sánchez reforzó el mensaje: «En mayo vamos a ver si gana la indignidad de los áticos o la dignidad de las calles de Madrid».
El encuentro, celebrado a ocho meses de las elecciones del 26 de mayo, marcó el inicio de una estrategia que enfrenta al PSOE con la presidenta madrileña en dos frentes: la vivienda y la percepción de corrupción. López acusó a Ayuso de «comprarse un ático con el dinero de todos» y vaticinó que «en mayo va a perder la Comunidad de Madrid». Sus palabras llegaron tras una semana en la que el caso del ático de Chambera —adquirido por Ayuso en 2022— y el desahucio de Abascal, ejecutado el pasado 14 de septiembre, han reavivado el debate social.
El Gobierno central responde con urgencia: Sánchez anunció que el martes llevará al Consejo de Ministros un nuevo decreto de vivienda con medidas antidesahucios, un texto que ya enfrenta tensiones internas entre el PSOE y Sumar. La medida deberá ser convalidada en el Congreso, donde PP, Vox y Junts han rechazado iniciativas similares en el pasado. Mientras, el PSOE madrileño apuesta por movilizar el malestar ciudadano, como reflejó la secretaria general de las Juventudes Socialistas, Aránzazu Figueroa, al llamar a «dejar de tender alfombra roja a los especuladores».
El contexto es clave: las elecciones de mayo se celebran en un escenario de alta polarización. El ático de Ayuso —valorado en 3,5 millones de euros— y el caso de Abascal, símbolo de la precariedad en Madrid, se han convertido en símbolos opuestos. Para el PSOE, la batalla no es solo electoral, sino también ideológica: contrastar la «indignidad» de los privilegios con la «dignidad» de las políticas sociales. La pregunta ahora es si el decreto de vivienda —y su posible bloqueo en el Congreso— será suficiente para cambiar el relato.
Fuente: El Periódico (Política)





