Estados Unidos apoya el acuerdo entre el régimen de Rodríguez y una fracción opositora, excluyendo a Machado y González
El gobierno interino de Venezuela, liderado por la presidenta Delcy Rodríguez, y un sector de la oposición han alcanzado un acuerdo para recuperar las 31 toneladas de oro —valoradas en 4.000 millones de dólares— retenidas desde 2019 en el Banco de Inglaterra. Según el acuerdo, adelantado por el Financial Times, el oro pasará a la Reserva Federal de Nueva York, pero no podrá venderse de inmediato. Sí servirá como garantía para préstamos destinados a la reconstrucción tras los terremotos del 24 de junio, que dejaron miles de afectados.
El pacto, negociado con apoyo de Estados Unidos, incluye también la renovación del Tribunal Supremo —cuya independencia es cuestionada— y la liberación de activos congelados. Sin embargo, María Corina Machado y Edmundo González, líderes de la oposición más dura, no participan en este diálogo. Las conversaciones, en su segunda ronda, se celebraron en Caracas la semana pasada, tras un primer ciclo en agosto donde ya se avanzó en estos temas.
El oro, depositado en Londres desde 2019 cuando varios países —incluidos Reino Unido y Estados Unidos— reconocieron a Juan Guaidó como presidente interino, fue congelado como parte de las sanciones al régimen de Nicolás Maduro. Ahora, el gobierno de Delcy Rodríguez celebra la designación de un embajador británico en Caracas, un gesto que considera un avance en la normalización diplomática, mientras busca recuperar estos recursos para aliviar la crisis humanitaria.
El acuerdo, aunque limitado, marca un avance en las tensiones internas: mientras la oposición dividida gana terreno en las negociaciones, el régimen chavista —representado por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez— apuesta por desbloquear fondos sin ceder en su control político. La reconstrucción tras los terremotos, con miles de damnificados, será la primera prueba de este nuevo escenario.






