Bruselas analiza respuestas a drones y ciberataques en aeropuertos europeos, donde operan sin ser considerados agresiones formales
Los ministros de Defensa de la Unión Europea han abierto hoy en Bruselas una discusión técnica sobre la creación de un protocolo de emergencia para actuar ante ataques híbridos que no alcancen el umbral de una agresión militar declarada. El debate, impulsado por la repetición de incidentes no atribuibles a un Estado, incluye como escenario prioritario los drones de origen desconocido que han perturbado operaciones en aeropuertos europeos en los últimos meses.
La reunión, convocada sin fecha concreta para su aprobación, busca definir pasos coordinados entre los 27 Estados miembros cuando se produzcan actos hostiles que no cumplan los criterios de la Artículo 5 del Tratado de la OTAN (defensa colectiva ante agresión armada). Según fuentes diplomáticas citadas por ABC, el foco actual son los drones no identificados que han afectado a infraestructuras críticas, como los registrados en aeropuertos de Alemania, Polonia y Rumanía en los últimos seis meses.
El marco legal actual obliga a los países a actuar de forma individual cuando se produce un incidente, sin mecanismos comunes para escalar la respuesta más allá de la cooperación policial o de inteligencia. La discusión en Bruselas explora la viabilidad de activar alertas tempranas y respuestas graduadas —desde ciberdefensa hasta despliegues limitados de fuerzas— sin esperar a una declaración de guerra formal.
El precedente de drones en infraestructuras críticas
Los incidentes con drones en aeropuertos europeos han aumentado un 30% en 2026 respecto a 2025, según datos no oficiales compartidos por fuentes de la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA). Aunque ningún país ha atribuido públicamente los ataques a un actor estatal, analistas consultados por ABC señalan que el patrón coincide con tácticas usadas en conflictos como la guerra en Ucrania, donde Rusia ha empleado drones para desestabilizar infraestructuras sin declarar hostilidades directas.
El caso más reciente ocurrió el 15 de septiembre en el aeropuerto de Berlín-Brandeburgo, donde un dron no identificado sobrevoló la pista durante 45 minutos, obligando a suspender operaciones. Alemania activó entonces su Ley de Defensa Contra Ciberataques, pero sin coordinación previa con otros Estados miembros de la UE. La falta de un protocolo común ha generado críticas desde el Parlamento Europeo, donde eurodiputados como Nathalie Loiseau (Renew Europe) han exigido una respuesta unificada.
Ursula von der Leyen pide evitar fragmentación de respuestas nacionales
Para la Comisión Europea, liderada por Ursula von der Leyen, este debate es clave para evitar que la UE quede en una posición reactiva ante amenazas asimétricas. Von der Leyen ha insistido en que Bruselas debe evitar la fragmentación de respuestas nacionales, especialmente en un contexto donde países como Polonia y los Estados bálticos ya han solicitado reforzar su capacidad de defensa ante posibles escaladas.
Por su parte, Rusia —señalada indirectamente como posible origen de algunos incidentes— ha negado cualquier responsabilidad. En declaraciones a la agencia TASS, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó que «cualquier acusación sin pruebas es inaceptable», aunque evitó mencionar específicamente los drones en Europa. La OTAN, aunque no participa directamente en la reunión de Bruselas, sigue de cerca el avance del protocolo, dado que cualquier escalada en Europa afectaría directamente a su Artículo 5.
El resultado de las negociaciones no se conocerá hasta finales de octubre, cuando los ministros de Defensa de la UE se reúnan nuevamente. Si se aprueba un protocolo, su aplicación dependería de la unanimidad de los 27 Estados miembros, lo que podría retrasar su entrada en vigor.






