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Sáb. Sep 26th, 2026

Trump regala un águila a Xi mientras China envía dos pandas a EE.UU.

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Wikimedia Commons (Donald Trump III)
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El presidente estadounidense entrega una escultura del símbolo nacional horas después de que Pekín anunciara el traslado de dos ejemplares a Atlanta

Donald Trump y Xi Jinping cerraron este jueves su encuentro en Washington con una cena de Estado donde el líder estadounidense entregó al presidente chino una estatua de un águila calva, símbolo nacional de EE.UU., descrita como «encarnación del espíritu libre y elevado» del país. El gesto se produjo horas después de que Xi Jinping anunciara que dos pandas gigantes, Ping Ping y Fu Huang, llegarán «en unos días» al Zoo de Atlanta, sustituyendo a los cuatro ejemplares que regresaron a China en 2024 tras 25 años de colaboración entre ambos países.

Trump destacó durante el acto que el regalo, obra de un «artista extraordinario», buscaba simbolizar la relación bilateral. Mientras, Xi Jinping calificó los pandas de «enviados de amistad» entre ambos pueblos y recordó que su país buscará un «lugar maravilloso» para los ejemplares que abandonan Atlanta. El presidente chino agradeció el gesto y ambos líderes brindaron por la «armonía y paz» entre sus naciones.

El intercambio de símbolos —el águila por los pandas— refleja una estrategia de soft power en un contexto de tensiones comerciales y geopolíticas. Mientras Trump enfatiza la conexión cultural, China aprovecha el gesto para consolidar su imagen de país abierto, aunque el traslado de los pandas responde a un acuerdo previo de rotación de ejemplares, según fuentes diplomáticas citadas por AFP.

El contexto de los pandas: un acuerdo de 25 años

Los pandas que llegan a Atlanta son parte de un programa de colaboración iniciado en 1999, cuando China prestó cuatro ejemplares al zoo georgiano. En 2024, esos mismos animales regresaron a Pekín tras cumplir su ciclo de préstamo, un mecanismo habitual en acuerdos de conservación internacional. El envío de nuevos ejemplares ahora —Ping Ping (2 años) y Fu Huang (3 años)— sigue este mismo esquema, aunque su llegada coincide con un momento de distensión pública en las relaciones si no-estadounidenses, tras meses de fricciones en comercio y tecnología.

¿Qué se juegan Trump y Xi con estos gestos?

Para Trump, el regalo del águila refuerza su narrativa de «América primero» al vincular el símbolo nacional con la visita de Xi Jinping, en un momento en que el presidente estadounidense busca consolidar su imagen como líder que prioriza los intereses estadounidenses. El gesto, sin embargo, omite cualquier mención a las tensiones actuales, como las sanciones tecnológicas o las disputas en el mar de China Meridional.

Por su parte, China usa los pandas como herramienta diplomática probada: desde 1972, cuando Richard Nixon recibió a Ling Ling y Hsing Hsing, estos animales han servido para suavizar roces políticos. En este caso, el traslado a Atlanta —una ciudad con fuerte presencia militar estadounidense— también puede interpretarse como un gesto hacia el sur de EE.UU., clave en las próximas elecciones presidenciales.

Ambos líderes evitaron mencionar conflictos abiertos durante el acto, pero el simbolismo de los regalos contrasta con la realidad: mientras Trump celebra la visita, su administración mantiene aranceles a productos chinos y restringe inversiones en tecnologías críticas. Xi Jinping, por su parte, no ha flexibilizado su postura en temas como Taiwán o el apoyo a Rusia, pese a los gestos de acercamiento.

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