La ministra viaja a la ciudad autónoma para coordinar la identificación de decenas de menores no censados
La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, ha confirmado que 1.342 menores han sido acogidos en Ceuta tras la llegada irregular a nado el pasado 30 de julio, aunque el proceso de filiación continúa con decenas de niños que aún no habían sido identificados.
Rego, que se ha desplazado a la ciudad autónoma para supervisar la acogida, ha anunciado que un equipo ministerial se trasladará el 16 de agosto a Ceuta para priorizar el retorno familiar de los menores con garantías. Además, ha avanzado que los primeros traslados a la Península se producirán «en pocas semanas» y que se convocará una conferencia sectorial con las comunidades autónomas para coordinar la distribución.
Hasta ahora, la Policía Nacional había logrado censar a 528 menores, pero fuentes policiales ya advertían de que la cifra real era superior. Muchos de estos niños no se habían presentado en los centros de acogida gestionados por el Gobierno ceutí ni en las dependencias policiales, y se ocultaban en distintas zonas de la ciudad por temor a ser repatriados.
La situación ha cambiado tras informarles de que la identificación es necesaria para ser tutelados por la Ciudad Autónoma, lo que ha llevado a decenas de menores a presentarse en las últimas 48 horas en la Jefatura Superior de Policía para realizar los trámites.
Según la Ley de Protección de Menores, la ciudad autónoma de Ceuta tiene la competencia para tutelar a los menores extranjeros que llegan a la ciudad de manera irregular. La tutela implica la responsabilidad de garantizar la protección y bienestar de los menores, incluyendo su identificación, acogida y reintegración en su familia o en un entorno seguro.
En este caso concreto, la identificación de los menores es un paso crucial para determinar su situación legal y planificar su futuro. La ministra Rego ha destacado la importancia de trabajar en estrecha colaboración con las autoridades locales y nacionales para garantizar la seguridad y bienestar de los menores.
Fuente: La Vanguardia







