El juez Alexandre de Moraes, clave en la defensa democrática contra Bolsonaro en 2022, enfrenta una investigación que vincula a ambos candidatos con el banquero Daniel Vorcaro
El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil, que en 2022 evitó un golpe de Estado tras las elecciones que dieron la victoria a Luiz Inácio Lula da Silva, se ha convertido hoy en el epicentro de un escándalo que amenaza con redefinir la campaña presidencial. Una investigación judicial revela vínculos entre el superjuez Alexandre de Moraes —figura clave en la transición pacífica de poder— y el banquero Daniel Vorcaro, preso por una trama de sobornos que salpica tanto al Gobierno de Lula como a la familia Bolsonaro.
De Moraes, nombrado por el presidente de derechas Michel Temer en 2016, acumula ahora acusaciones de haber actuado como un «juez sin límites», según el diario *Folha de S.Paulo*. La investigación del juez André Mendonça —encargado del caso del Banco Master, vinculado a Vorcaro— destapó mensajes entre el banquero y el magistrado, donde este último solicitaba actualizaciones sobre el avance de las pesquisas. Además, De Moraes revisó personalmente el contrato millonario que Vorcaro firmó con el bufete de Viviane Barci, esposa del juez. Estos hallazgos, filtrados esta semana, han llevado a los principales diarios brasileños a exigir su renuncia inmediata.
El escándalo llega en un momento crítico: Brasil elige presidente el **4 de octubre**, con segunda vuelta prevista para el **25 de octubre**. Lula, de 81 años, busca su cuarta presidencia consecutiva, mientras que Flávio Bolsonaro —hijo del expresidente condenado a 27 años por intento de golpe— aspira a heredar el poder familiar. La conexión entre Vorcaro y los Bolsonaro es directa: el banquero financió *Dark Horse*, un documental sobre Jair Bolsonaro, y la Policía Federal ya investiga si parte de ese dinero se destinó a la campaña de Flávio. Mientras, Lula ha reaccionado pidiendo la apertura total de las pruebas, aunque sin mencionar a De Moraes explícitamente.
El STF, con 11 miembros, pero decisiones concentradas en figuras como De Moraes, gobierna *por encima* del presidente en temas clave. Su credibilidad, ya resquebrajada, podría colapsar si el tribunal confirma su implicación. La encuesta más reciente sitúa por primera vez a Bolsonaro por encima de Lula en una hipotética segunda vuelta, en un contexto de auge derechista en América Latina. La audiencia decisiva sobre De Moraes se celebra **este martes**, con el riesgo de que el escándalo se convierta en el eje de la campaña.






