El primer sondeo del año sitúa a los populares en cabeza tras captar apoyos de Vox, mientras los socialistas pierden terreno.
Una nueva encuesta electoral sitúa al Partido Popular en primera posición y amplía la distancia respecto al PSOE en el arranque del año 2026, según el estudio elaborado por el instituto demoscópico GESOP para el diario El Periódico. La investigación demoscópica certifica que la formación liderada por Alberto Núñez Feijóo recupera impulso electoral al captar antiguos votantes de Vox y rentabilizar el desgaste del bloque gubernamental en el inicio del nuevo ciclo político.
El retroceso del Partido Socialista Obrero Español coincide con una etapa de debilidad parlamentaria en el Congreso de los Diputados, donde el Ejecutivo de coalición precisa del respaldo continuo de formaciones independentistas y nacionalistas para sacar adelante sus iniciativas legislativas. Pese al descenso en la intención de voto, Pedro Sánchez figura como el líder político preferido por un sector relevante del electorado, lo que mantiene a los socialistas como eje vertebrador del espacio de la izquierda en un contexto de polarización.
En el espacio de la derecha, Vox detiene su crecimiento continuado, si bien conserva un núcleo de apoyo estable que destaca de forma particular en el segmento de los hombres y en las franjas de edad más jóvenes. La contención del partido encabezado por Santiago Abascal favorece la concentración del voto conservador en torno a las siglas populares, permitiendo al bloque diestro asentar su hegemonía en la correlación de fuerzas de cara a unas futuras elecciones generales.
Las fuerzas situadas a la izquierda del PSOE experimentan un leve repunte en el sondeo, con avances moderados de Sumar y Podemos que les permiten consolidar su presencia institucional gracias a la captación de transferencias procedentes de electores desencantados con los socialistas. Esta fragmentación interna del espacio progresista añade volatilidad al bloque de investidura, mientras el Partido Popular afianza su papel preponderante dentro del mapa electoral estatal.
El contexto electoral se ve también marcado por el reciente ciclo electoral en Extremadura, donde la coalición de izquierdas perdió su mayoría en el Parlamento autonómico, lo que ha reforzado la percepción de fragilidad parlamentaria del Gobierno central. Además, el debate sobre el finançament autonòmic y la creciente sensación de pessimisme social han contribuido a que los electores busquen alternativas que prometan estabilidad y un manejo más eficiente de los recursos públicos.







