El expresidente de la Generalitat sostiene que España teme una consulta ceutí para evitar el voto catalán
Carles Puigdemont cuestiona la soberanía española sobre el norte de África al calificar a Ceuta y Melilla como «dos colonias o dos ciudades en Marruecos». El expresidente de la Generalitat y líder de Junts ha defendido esta postura en una entrevista con el diario británico The Sunday Times. El dirigente catalán mantiene que la presencia estatal supone «una herida» desde el prisma marroquí. Asegura también que el Estado elude convocar una votación de autodeterminación allí porque teme peticiones idénticas desde Cataluña.
Las declaraciones colocan la política exterior y territorial en el centro del debate parlamentario. Junts cuenta con siete diputados decisivos para cualquier votación del Gobierno central en el Congreso. Estas afirmaciones tensan las relaciones diplomáticas con Rabat en plena gestión de los flujos migratorios en la frontera sur. Pese a cuestionar el estatus de la plaza, el dirigente reconoció un arraigado sentimiento español entre la ciudadanía ceutí.
La política exterior del presidente Pedro Sánchez también recibió duras críticas en la misma conversación. Para el dirigente independentista, el reconocimiento estatal de Palestina responde únicamente a dinámicas partidistas internas. «No es honesto. Lo hace por marketing electoral», aseveró sobre la estrategia internacional de Moncloa. Si Sánchez pudiese obtener rédito con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, recurriría a esa opción sin reparos, zanjó.
Respecto a su situación personal tras nueve años fuera de España, el líder de Junts descartó cualquier arrepentimiento por el referéndum del 1 de octubre de 2017. «Derrotamos a España democráticamente», aseguró al recordar aquella jornada. Igualmente, expresó su disposición a prolongar su residencia en el extranjero de por vida si resulta necesario para su estrategia judicial y política. Cuando logre regresar a Cataluña, prevé recorrer el territorio para evaluar de primera mano los cambios sociales acumulados.
El dirigente valoró además los procesos judiciales que afectan a figuras del Ejecutivo central. Señaló la existencia real de irregularidades, pero matizó que las investigaciones persiguen golpear políticamente al mandatario en lugar de sanear las instituciones. Según expuso, el sistema mantendrá sus prácticas viciadas mientras se cometen abusos evidentes contra personas del entorno gubernamental, entre las que citó a Begoña Gómez.







