Miles de migrantes en playas de Benítez y El Trampolín son reubicados entre tensiones; la operación se detiene en varios momentos
La Policía Nacional detuvo este viernes el traslado de miles de migrantes desde las playas de Benítez y El Trampolín hacia los dos centros de acogida instalados en el puerto de Ceuta. La operación, que comenzó horas antes, se vio interrumpida en varios momentos por el caos y la tensión generados al no haber suficientes plazas disponibles. Los migrantes corrieron para conseguir un espacio, lo que obligó a suspender temporalmente el proceso.
Los centros de acogida en el puerto, habilitados para recibir a los migrantes, no pudieron absorber el flujo de personas de manera ordenada. Según fuentes policiales, la falta de coordinación inicial y la saturación de los puntos de recepción agravaron la situación, generando escenas de descontrol que pusieron en riesgo tanto a los migrantes como a los agentes. Este episodio refleja la dificultad logística para gestionar una crisis migratoria de estas dimensiones en Ceuta, una ciudad con recursos limitados y capacidad de acogida ya colapsada.
La situación se enmarca en el contexto de la creciente presión migratoria en la frontera sur española, donde Ceuta y Melilla han sido puntos críticos en los últimos meses. La Junta de Andalucía y el Gobierno central han intensificado los esfuerzos para evitar colapsos similares, aunque la falta de plazas en centros de acogida y la saturación de recursos humanos y materiales siguen siendo obstáculos recurrentes. Este incidente podría acelerar la búsqueda de soluciones a corto plazo, como la ampliación de capacidades en los centros existentes o la activación de protocolos de emergencia.
Mientras tanto, la oposición política ya ha comenzado a señalar responsabilidades. Vox y el PP han criticado la gestión del Gobierno en materia de fronteras, exigiendo medidas urgentes para evitar situaciones de descontrol. Por su parte, el PSOE ha defendido las acciones llevadas a cabo, aunque sin descartar la necesidad de reforzar la colaboración con Marruecos y otros países del norte de África para frenar los flujos migratorios irregulares.







