AL MINUTO:
En directoCeuta refuerza seguridad con 215 agentes y drones tras alerta de entrada masiva
Mié. Sep 23rd, 2026

Pedro Sánchez defiende en la ONU su modelo progresista frente al avance global de la derecha

Pedro Sánchez defiende en la ONU su modelo progresista frente al avance global de la derecha
Arne Müseler (CC BY-SA 3.0 de, Wikimedia Commons)
Publicidad

El presidente español prioriza feminismo, redistribución de la riqueza y lucha contra los ‘tecno-oligarcas’ en su agenda de la Asamblea General, mientras evita encuentros con Trump

Pedro Sánchez llegó este martes a la Asamblea General de la ONU en Nueva York con un objetivo claro: posicionarse como el principal referente mundial de la izquierda progresista en un contexto geopolítico dominado por el avance de la derecha y la ultraderecha. Mientras líderes como Donald Trump consolidan su influencia, Sánchez centró su discurso en políticas como el salario mínimo, los derechos laborales y la igualdad de género, temas que contrastan con las agendas de sus homólogos en Europa y América.

Su estrategia, según fuentes de la Moncloa, busca reforzar su imagen internacional en un momento en que la oposición en España —liderada por Alberto Núñez Feijóo— aprovecha el contexto electoral para criticar su gestión. Sánchez evitó incluso reunirse con Trump, quien organizó una recepción oficial a la que el presidente español no asistió, alegando compromisos bilaterales con el gobernador de California, el ex primer ministro australiano y el CEO de Apple, Tim Cook.

El presidente español participó en actos clave como el homenaje a Gloria Steinem, el diálogo sobre los derechos de la infancia frente a la inteligencia artificial y el encuentro sobre financiación para los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). En todos ellos, insistió en un mensaje central: que España demuestra que es posible combinar crecimiento económico con protección social. Sánchez afirmó que España implementa políticas progresistas con resultados para la gente común. declaró a CNN.

Sin embargo, su aislamiento ideológico quedó patente en su agenda. Mientras Trump y otros líderes de derecha dominan los titulares globales, Sánchez se vio obligado a buscar aliados en figuras emergentes como Zohran Mamdani, alcalde de Nueva York y presidente de la Global Progress Foundation, organización que preside el propio Sánchez. Este miércoles, el presidente español será el invitado especial de un desayuno organizado por la alcaldía neoyorquina para promover una «economía orientada a la mayoría», un guiño a su base electoral.

Su discurso también incluyó una crítica directa a los tecno-oligarcas, a quienes acusó de concentrar poder, riqueza y de agravar problemas como el ciberacoso, la pérdida de privacidad y la ansiedad social. Sánchez advirtió que un pequeño grupo de tecno-oligarcas moldea valores y preferencias. advirtió, en un mensaje que refleja su preocupación por el impacto de las grandes tecnológicas en la sociedad.

Aunque fuentes de la Moncloa aseguraron que la visita no está vinculada a la campaña electoral española, el contexto político local pesa. Con elecciones autonómicas y municipales en 2027 y una posible convocatoria de generales en 2028, Sánchez busca capitalizar su imagen internacional para contrarrestar el discurso de la oposición, que acusa a su gobierno de déficit democrático y gestión económica insostenible.

Su agenda en la ONU, marcada por la sostenibilidad, la igualdad y la redistribución, contrasta con la de otros líderes europeos como Emmanuel Macron (Francia) o Ursula von der Leyen (UE), que priorizan temas como la seguridad energética y la defensa frente a Rusia. Mientras, en América Latina, figuras como Jair Bolsonaro (Brasil) o Nayib Bukele (El Salvador) avanzan en políticas de mano dura, Sánchez apuesta por un modelo que, según sus detractores, choca con la realidad económica.

El contexto: España en la encrucijada global

El viaje de Sánchez a la ONU coincide con un momento de tensión geopolítica sin precedentes. La victoria de Trump en las elecciones estadounidenses de 2024 ha reconfigurado el tablero internacional, con un giro hacia políticas proteccionistas y un endurecimiento en temas como migración e inmigración. En este escenario, Sánchez intenta mantener a España alineada con la UE y la OTAN, pero su apuesta por políticas progresistas lo aísla en un contexto donde la derecha gana terreno.

Su gobierno ha impulsado medidas como la subida del salario mínimo (llegó a 1.134 euros mensuales en 2026) y la revalorización de pensiones, políticas que han sido celebradas por sectores sociales pero criticadas por la oposición por su impacto en la competitividad empresarial. Además, España ha sido pionera en Europa en temas como la ley trans y la regulación de la inteligencia artificial, áreas donde Sánchez busca liderazgo global.

Sin embargo, su estrategia choca con la realidad económica. Aunque el PIB español creció un 2,3% en 2025, el déficit público superó el 3,5% del PIB, un dato que la oposición usa para atacar su gestión. Mientras, la inflación sigue por encima del 3%, lo que dificulta su mensaje de prosperidad compartida.

¿Qué se juega Sánchez en la ONU?

Para Sánchez, este viaje no es solo una oportunidad para reforzar su imagen internacional, sino también para consolidar alianzas que le permitan resistir el avance de la derecha en España. Su encuentro con Zohran Mamdani, un político progresista de origen indio que ha ganado influencia en Nueva York, es clave. Mamdani, quien preside la Global Progress Foundation, comparte con Sánchez la defensa de una economía más inclusiva y la crítica a los tecno-oligarcas.

Además, Sánchez busca legitimidad moral en temas como los derechos humanos y la lucha contra el cambio climático, áreas donde España ha sido tradicionalmente aliada de la UE. Su participación en el diálogo sobre inteligencia artificial y infancia refleja su intención de posicionarse como defensor de los más vulnerables en la era digital.

Pero el mayor desafío para Sánchez es evitar que su agenda progresista se vea como un obstáculo para el crecimiento económico. Mientras la derecha europea —desde Marine Le Pen en Francia hasta Giorgia Meloni en Italia— gana apoyo con discursos de seguridad y austeridad, Sánchez debe demostrar que su modelo no solo es socialmente justo, sino también económicamente viable.

Su visita a la ONU llega en un momento crítico para su gobierno. Con las elecciones autonómicas de 2027 a la vista, cualquier señal de debilidad en el ámbito internacional podría afectar su credibilidad en el ámbito doméstico. Por eso, cada acto en Nueva York es analizado no solo por los mercados, sino también por los votantes españoles.

Mientras, la oposición ya se prepara para explotar cualquier error. Feijóo y Ayuso han criticado su gestión en temas como migración y seguridad, áreas donde la derecha europea ha logrado avances significativos. Sánchez, por su parte, apuesta por ganar tiempo y reforzar su narrativa progresista antes de que la realidad económica le pase factura.

Related Post

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *