La sesión extraordinaria para desbloquear 11,4 millones de euros termina en enfrentamiento físico y rechazo unánime de la oposición
Gonzalo Pérez Jácome, alcalde de Orense por Democracia Orensana (DO), ha expulsado físicamente del salón de plenos al portavoz municipal del BNG, Luis Seara, tras un intercambio de insultos durante una sesión extraordinaria convocada para aprobar una modificación de crédito de 11,4 millones de euros. El altercado, calificado como «batalla campal» por el medio local, se produjo en medio del debate sobre el pago de facturas pendientes a proveedores locales, una medida que finalmente fracasó al contar solo con el apoyo de DO —PSOE se abstuvo y PP y BNG votaron en contra.
El enfrentamiento verbal escaló hasta lo físico cuando Jácome, según testigos, agarró a Seara y lo sacó del hemiciclo tras acusarle de «gentuza, un mierda y un hipócrita». Las declaraciones, que el alcalde dirigió al portavoz nacionalista, respondían a un anterior ataque de Seara, quien había calificado a Jácome como «impresentable y cutre». El clima de tensión ya se había anticipado en la primera sesión plenaria ordinaria del curso político, celebrada el 4 de septiembre, donde el regidor de DO, Rafael Martínez, insultó a la portavoz del PP local, Ana Méndez, llamándola «incompetente» y sugiriéndole que se dedicara a «otras cosas» por su «falta de originalidad».
La conflictividad institucional en el Ayuntamiento de Orense no es un episodio aislado. Desde hace meses, el pleno municipal se ha convertido en un escenario recurrente de roces verbales entre los grupos políticos, especialmente entre DO —mayoría absoluta— y las fuerzas de la oposición. El rechazo unánime a la propuesta de Jácome (solo DO votó a favor) refleja la fractura interna en la gestión municipal, donde el BNG y el PP coinciden en su rechazo a medidas como la modificación de crédito, acusando al equipo de gobierno de «opacidad» en la asignación de fondos. La sesión de este miércoles, sin embargo, marcó un hito por la escalada física, algo inédito en la trayectoria reciente del consistorio.
El contexto legal de la medida rechazada —una modificación de crédito para pagar facturas pendientes— se enmarca en la cuenta 413 del presupuesto municipal, destinada a deudas con proveedores. Según datos del Ayuntamiento, el acumulado de facturas impagadas supera los 15 millones de euros, aunque la cantidad en disputa en esta sesión era de 11,4 millones. La abstención del PSOE —tercera fuerza municipal— añade un matiz político: mientras DO justifica la urgencia por «evitar quiebras de pymes locales», la oposición denuncia que la maniobra busca «ocultar irregularidades» en la gestión de Jácome, quien lleva tres años al frente del consistorio.
La próxima sesión plenaria, prevista para el 23 de septiembre, podría deparar nuevos roces. Fuentes cercanas al BNG ya han anunciado que presentarán una moción de censura contra Jácome, acusándolo de «gobernar por la confrontación». Mientras, el PP local ha pedido la intervención de la Junta de Galicia para auditar las cuentas municipales, una medida que DO ha tachado de «política» y «sin fundamento».






