La consejera andaluza exige unidad institucional y denuncia que la ministra repitió errores de 2025 sin soluciones concretas
Loles López, consejera de Servicios Sociales, Familias e Igualdad de la Junta de Andalucía, ha acusado este miércoles a la ministra de Igualdad, Ana Redondo, de «estigmatizar» a la comunidad autónoma durante el Comité de Crisis celebrado en Sevilla para abordar los asesinatos machistas de julio y agosto. López calificó la actitud de Redondo de «decepcionante» por no aportar soluciones y criticó su manejo de los datos estadísticos, que comparó con un «ranking de fútbol».
Andalucía acumula históricamente el mayor número de víctimas mortales por violencia de género en España, con récords en 2011, 2015 y 2018. Sin embargo, López denunció que Redondo «trató los datos con frialdad», ignorando que cada víctima —incluso una sola— requiere «unidad y trabajo de toda la sociedad». La consejera centró sus críticas en los fallos persistentes de las pulseras de control para agresores, tras las incidencias denunciadas por la Audiencia de Málaga, y acusó a la ministra de repetir la gestión del año pasado: «Primero ocultó la verdad, después la negó y luego pidió perdón por el ruido, no por la desprotección de las víctimas».
Según datos del Gobierno andaluz, cuatro de las víctimas mortales registradas en 2026 estaban incluidas en el Sistema VioGén: tres con nivel de riesgo bajo y una con riesgo alto. López exigió mayor coordinación institucional y reprochó a Redondo no haber abordado problemas concretos como el «déficit de efectivos en cuerpos de seguridad» o la valoración del riesgo de las víctimas. La consejera defendió el trabajo de los equipos andaluces y reclamó que el foco se centre en el apoyo a las víctimas, no en «rankings estadísticos».
El conflicto refleja tensiones entre la Junta y el Gobierno central por la gestión de la violencia de género. Mientras Andalucía denuncia falta de soluciones, Redondo —que preside el Consejo de Ministros para la Igualdad— ha evitado hasta ahora asumir responsabilidades directas por los fallos en las pulseras, un dispositivo clave en la protección de víctimas. La consejera andaluza advirtió: «Quien no reconoce un error, no es capaz de ponerle solución».
El Comité de Crisis, convocado tras una ola de asesinatos en verano, dejó al descubierto divisiones entre administraciones. Mientras el Gobierno central prioriza medidas nacionales, Andalucía insiste en la necesidad de recursos autonómicos y protocolos más rigurosos. La próxima reunión del Consejo de Ministros para la Igualdad, prevista para octubre, será clave para evaluar si se adoptan medidas concretas o si persisten las críticas cruzadas.







