Actualización (15 de agosto a las 14:53):
El vicepresidente andaluz Antonio Sanz confirma que el fuego no progresó durante la noche y anuncia la incorporación de 33 aeronaves para consolidar el perímetro
El incendio forestal declarado el 6 de agosto en Niebla (Huelva) ha detenido su avance en todos sus frentes por primera vez desde su inicio, según anunció este sábado el vicepresidente primero de la Junta de Andalucía y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz. El fuego, que ha calcinado 38.000 hectáreas en el paraje de Rabo conejo, permitió el retorno de 114 vecinos desalojados durante la noche a cuatro diseminados de Huelva: El Pozuelo (73 personas), El Membrillo Alto (20), y Las Delgadas y Montesorromero (21). Estos se suman a los 60 que ya habían regresado el viernes, elevando a 174 los afectados que han podido volver a sus hogares.
Sanz, desde el Puesto de Mando Avanzado en Niebla, calificó la situación como «el principio del fin» del incendio, aunque advirtió de que la meteorología prevista para la tarde —con rachas de viento de hasta 40 km/h entre las 19.00 y las 20.00— podría reactivar puntos calientes. El operativo, reforzado hasta los 1.116 efectivos y 337 medios terrestres (incluyendo 21 autobombas y 18 máquinas pesadas), incorporará progresivamente 33 aeronaves durante la mañana para consolidar el perímetro y actuar sobre posibles reactivaciones en los sectores norte y este.
La mejora en las condiciones ha permitido reducir la actividad en zonas críticas, como el sector noroeste —entre El Pozuelo y Berrocal—, donde solo persisten «muy pocos puntos calientes». En el flanco sur, entre Los Carneros y Madroñales, el fuego quedó controlado tras un repunte en la tarde del viernes, mientras que en el este se mantienen labores de vigilancia y enfriamiento de líneas de defensa. A pesar de la evolución favorable, Sanz insistió en la necesidad de máxima prudencia, ya que 546 personas siguen en alejamiento preventivo, de las cuales 52 permanecen en albergues y el resto en instalaciones como el Teatro Ruíz Tatay de Zalamea la Real o el Centro de Participación Activa de Las Guardas (Sevilla).
El delegado del Gobierno en Andalucía en funciones, Francisco Toscano, detalló que la emergencia entra en una fase de coordinación inter administrativa para evaluar daños y planificar la recuperación de los municipios afectados —entre ellos Niebla, Villarrasa, Berrocal y Aznalcóllar—. Toscano subrayó que la actuación institucional continuará una vez extinguido el incendio, con especial atención a la restauración del entorno natural y la reactivación económica de las zonas dañadas. Mientras, la Junta ha ampliado los horarios para visitas puntuales a viviendas dentro de la zona restringida, priorizando el acceso a fincas y enseres.
El incendio de Niebla, uno de los más extensos registrados en Andalucía este verano, se produce en un contexto de sequía prolongada y altas temperaturas, que han elevado el riesgo de incendios forestales en la región. La Junta activó el nivel 2 del Plan Infoca el pasado 7 de agosto, movilizando recursos autonómicos y estatales. La evolución del fuego, aunque favorable, coincide con la alerta por condiciones meteorológicas adversas en otras zonas de España, como Cataluña y Aragón, donde se mantienen activos otros focos.
Fuente: The Objective
Actualización (14 de agosto a las 15:07):
Juanma Moreno supervisa desde el Puesto de Mando mientras 658 personas permanecen desplazadas en nueve municipios onubenses
La Guardia Civil ha acompañado este viernes a los vecinos evacuados por el incendio forestal en Niebla (Huelva) para acceder de forma puntual a sus viviendas y recoger enseres básicos, además de revisar el estado de los animales que no pudieron ser evacuados.
La operación, realizada bajo condiciones de seguridad controladas y solo cuando el avance del fuego lo permite, busca garantizar el bienestar de los animales y recuperar objetos esenciales para los afectados. El incendio, activo desde el 6 de agosto, ha calcinado ya más de 31.000 hectáreas, con una evolución desigual: mientras los efectivos han logrado contener varios frentes, la situación empeora en Aznalcóllar.
Un total de 658 personas permanecen evacuadas en nueve municipios de la provincia de Huelva —Niebla, Berrocal, Villarrasa, Zalamea la Real, Paterna del Campo, La Palma del Condado, Escacena del Campo, El Madroño y Aznalcóllar—, ante el riesgo de que las llamas alcancen zonas habitadas. El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha visitado hoy el Puesto de Mando del incendio para supervisar las labores de extinción.
La intervención de la Guardia Civil refleja la complejidad de gestionar emergencias prolongadas, donde la prioridad oscila entre la contención del fuego y la atención a las necesidades inmediatas de la población. En incendios de esta magnitud, las evacuaciones prolongadas generan demandas logísticas adicionales, como el suministro de medicamentos, alimentos para mascotas o documentación personal, que requieren accesos puntuales a zonas restringidas.
El precedente más cercano en Andalucía es el incendio de Sierra Bermeja (Málaga) en 2021, donde 9.000 hectáreas ardieron y más de 2.600 personas fueron evacuadas. En aquel caso, la coordinación entre cuerpos de seguridad y servicios sociales permitió establecer protocolos similares de acceso controlado a viviendas, un modelo que ahora se replica en Huelva. La diferencia clave radica en la extensión del fuego actual, que triplica la superficie afectada en Sierra Bermeja y amenaza a un área con mayor densidad de núcleos urbanos dispersos.
La presencia de Moreno en el Puesto de Mando subraya la dimensión política de la crisis. El presidente andaluz, que gobierna con mayoría absoluta desde 2022, enfrenta en este incendio su primera gran prueba de gestión de emergencias en la legislatura, tras episodios como las inundaciones de 2023 en la provincia de Almería.
Fuente: El Debate
Actualización (14 de agosto a las 13:15):
El consejero Antonio Sanz confirma que el flanco sur y noroeste del fuego están «sin actividad», pero alerta de riesgos en el sector este por pirocúmulos y focos secundarios a 3,5 km
El incendio forestal en Niebla (Huelva) ha registrado una «evolución positiva» tras lograr «estrangular» el avance de las llamas, dejando sin frente activo gran parte de sus flancos, según declaró el vicepresidente primero de la Junta de Andalucía y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, desde el Puesto de Mando Avanzado (PMA) del municipio.
Sanz detalló que el flanco sur, en la zona de Los Carneros, y el noroeste están sin actividad, aunque este último requirió vigilancia nocturna para eliminar puntos calientes. El sector norte, entre Berrocal y El Álamo, también carece de frente activo, con trabajos centrados en refrescar el perímetro con líneas de agua y una línea de defensa construida con maquinaria pesada en el camino de Los Camellos. Sin embargo, el consejero advirtió que el sector este, especialmente en la carretera de Aznalcóllar a El Álamo y hacia El Castillo de las Guardas, sigue siendo «la zona más activa» y concentra «los mayores esfuerzos» del operativo.
La complejidad en esta área se debe a la formación de pirocúmulos y fenómenos convectivos, que generaron focos secundarios a distancias de hasta 3,5 kilómetros. Estos episodios obligaron a retirar temporalmente medios aéreos y terrestres por motivos de seguridad. El dispositivo contra el fuego moviliza a 875 efectivos, incluyendo personal en acción y retenes de refresco, junto a 33 medios aéreos y 352 medios mecánicos, entre ellos 18 bulldozers. Participan bomberos del Plan Infoca, la Unidad Militar de Emergencias (UME), el Instituto de Emergencias y Seguridad Pública, y consorcios de bomberos de Huelva, Sevilla y el Ayuntamiento de Huelva.
El operativo se completa con fuerzas de seguridad —Policía Adscrita, Guardia Civil, Policías Locales y Protección Civil—, equipos de Cruz Roja y un dispositivo sanitario liderado por el 061. La Junta no ha confirmado aún si el incendio, que afecta a una zona de alto valor ecológico, ha superado la fase de emergencia máxima, aunque la reducción de frentes activos sugiere un avance significativo en el control del fuego.
Este incendio se enmarca en una temporada de alto riesgo en Andalucía, donde en 2025 se registraron más de 300 siniestros forestales, con una superficie afectada superior a las 20.000 hectáreas. La Junta activó el Plan Infoca en nivel 2 el pasado julio, reforzando los medios ante la previsión de altas temperaturas y sequía prolongada. La UME, desplegada en Niebla desde el inicio, suele intervenir en emergencias de este tipo cuando superan la capacidad de respuesta autonómica, como ocurrió en los incendios de Sierra Bermeja (2021) o Doñana (2017).
Fuente: The Objective
Más de 800 efectivos y 23 medios aéreos combaten un fuego descontrolado que reaviva las críticas por el abandono forestal y la ausencia de Moreno
Un total de 31.000 hectáreas han sido arrasadas en las provincias de Huelva y Sevilla por el incendio forestal originado el pasado 7 de agosto en el municipio onubense de Niebla, una cifra que iguala la superficie calcinada en el histórico siniestro de Minas de Riotinto de 2004, considerado hasta la fecha el más extenso registrado en Andalucía. El avance ininterrumpido del fuego durante más de una semana ha obligado a desplegar un dispositivo de emergencia extraordinario para frenar unas llamas que ya han traspasado los límites provinciales, alcanzando territorio sevillano y cubriendo de humo la capital andaluza.
Las labores de extinción sobre el terreno movilizan a más de 800 efectivos pertenecientes al plan autonómico Infoca de la Junta de Andalucía, respaldados por destacamentos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), medios técnicos y humanos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, además de dotaciones de bomberos de las diputaciones de Huelva y Sevilla. El operativo dispone sobre el terreno de 18 buldóceres destinados a la apertura de cortafuegos y el perimetrado de los sectores activos, junto a una flota de hasta 23 medios aéreos operando de manera simultánea en las fases de mayor virulencia térmica.
El comportamiento de las llamas se ha visto agravado por factores meteorológicos y orográficos adversos. Alejandro Molina, director de extinción del Infoca, detalló que el viento experimenta giros continuos a lo largo del día que completan casi una circunferencia, lo que provoca saltos del fuego de hasta tres kilómetros de distancia. Esta dispersión se ve incrementada por la alta presencia de eucaliptos, una especie arbórea cuya corteza se desprende fácilmente en combustión, generando múltiples focos secundarios en un terreno forestal continuo desprovisto de cultivos agrícolas que actúen como cortafuegos naturales. Pese a estas dificultades, el dispositivo logró afianzar el sector norte-noroeste del perímetro.
La crítica técnica por la falta de gestión en montes públicos restaurados
El decano de la delegación andaluza del Ilustre Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales, Juan Carlos Gómez Méndez, señaló que el área calcinada coincide con el terreno que ardió hace 22 años en la cuenca minera y que fue objeto de importantes inversiones públicas para su reforestación ambiental. Desde el ámbito técnico se denuncia que la ausencia continuada de mantenimiento, ordenación de recursos y aprovechamientos tradicionales en estas fincas públicas —titularidad de la Junta de Andalucía, del Estado y de diversos ayuntamientos— ha propiciado una acumulación masiva de biomasa combustible que dificulta la creación de líneas de defensa eficaces.
Los especialistas forestales defienden que la prevención estructural no se limita al presupuesto de extinción, sino que requiere reactivar usos celícolas como la ganadería extensiva, la actividad cinegética y el control de pastos para despejar el monte de material inflamable. Según el análisis del colegio profesional, la concepción política de la conservación natural basada en la no intervención ha derivado en el abandono de los terrenos públicos en todo el territorio nacional, impidiendo articular oportunidades operativas para que los retenes frenen los grandes incendios antes de que adquieran magnitudes incontrolables.
El impacto visual y ambiental de las emisiones también ha alcanzado de lleno a la capital hispalense, donde el humo procedente del foco onubense tiñó el cielo de un tono rojizo en vísperas del eclipse del 12 de agosto. Este fenómeno, impulsado por el régimen de vientos hacia Andalucía occidental, reprodujo estampas idénticas a las vividas durante el gran incendio de 2004, cuando una densa boina y un intenso olor a quemado se instalaron sobre la ciudad, reavivando el recuerdo del siniestro que marcó un hito en la historia forestal andaluza.
El debate político y la gestión del dispositivo de emergencia
En el plano de la dirección institucional, el seguimiento operativo de la catástrofe ha quedado encabezado por el vicepresidente primero y consejero de la Presidencia de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, quien coordina la comunicación de los partes técnicos y la distribución de recursos en las zonas afectadas. La prolongación de la crisis ha trasladado la discusión al ámbito parlamentario tras cumplirse ocho jornadas desde el inicio del foco en Niebla.
El parlamentario onubense del PSOE Mario Jiménez criticó públicamente que el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, no haya acudido personalmente al puesto de mando avanzado ni a las áreas afectadas por el fuego para comprobar los daños. La oposición andaluza cuestiona la gestión del Ejecutivo autonómico ante una emergencia forestal de dimensiones históricas cuya propagación mantiene bajo alerta a varias comarcas de Andalucía occidental.
Fuente: El Confidencial
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