El Ministerio del Interior moviliza a la Agrupación de Reserva y Seguridad (ARS) por alertas en redes que repiten el patrón de Ceuta
La Guardia Civil ha desplegado **decenas de agentes de la Agrupación de Reserva y Seguridad (ARS)** en Melilla ante la amenaza de una invasión masiva similar a la vivida en Ceuta hace dos semanas. Fuentes policiales confirmaron a ABC que el refuerzo responde a un **incremento de mensajes en redes sociales** que instan a una entrada violenta en la ciudad autónoma, un patrón que ya desató el colapso en Ceuta el pasado 17 de septiembre.
El dispositivo, considerado **insuficiente** para contener miles de personas, llega tras la evaluación de Interior sobre la capacidad de respuesta actual. La ARS, unidad especializada en situaciones de alta tensión, ya intervino en Ceuta durante los días de crisis, donde su intervención fue clave para restablecer el orden. Su despliegue en Melilla ahora refleja la **preocupación por una posible repetición de escenas**, aunque con diferencias geográficas: Melilla tiene una verja de 12 kilómetros —frente a los 8 de Ceuta— y una población local más reducida (86.000 habitantes vs. 180.000).
El refuerzo se produce en un contexto de **alta tensión diplomática** con Marruecos, que niega cualquier responsabilidad en las movilizaciones. Mientras, la oposición en España —especialmente PP y Vox— exige al Gobierno **medidas urgentes**, como la declaración del estado de emergencia en ambas ciudades. El Ministerio del Interior, por su parte, evita por ahora confirmar si activará protocolos excepcionales, aunque fuentes cercanas a la cartera de Yolanda Díaz señalan que se evalúa **coordinar con la UE** para gestionar posibles flujos migratorios.
La movilización de la ARS no es casual: esta unidad, creada en 2015 para operativos de seguridad crítica, ha intervenido en crisis como la de las Islas Canarias en 2023 o los disturbios en Barcelona en 2022. Su despliegue en Melilla ahora marca un **punto de inflexión** en la gestión de la frontera sur española, donde el Gobierno enfrenta críticas por la **falta de un plan integral** más allá de respuestas puntuales. La pregunta que queda en el aire es si este refuerzo será suficiente —o si, como en Ceuta, llegará tarde.







