El 74% de los militantes socialistas exige convocar comicios tras el colapso en la ciudad autónoma, con 5.000 migrantes en la calle y 88 cadáveres en la morgue
Pedro Sánchez enfrenta una presión histórica dentro de su propio partido: el 80,6% de los votantes del PSOE considera que debe comparecer ante el Congreso para explicar el asalto a Ceuta, según datos de Sociometrica. La crisis, que ha dejado 5.000 migrantes en las calles, 6 niñas violadas y 88 cadáveres en la morgue, ha reavivado las demandas de una remodelación del Gobierno (71% de apoyo) y, sobre todo, de convocar elecciones anticipadas (74%).
La base social del PSOE refleja así el malestar que ya se había manifestado en las calles y en las instituciones. La ciudad autónoma, bajo estado de excepción desde el 23 de septiembre, acumula una crisis humanitaria sin precedentes en décadas, con un aumento exponencial de llegadas que ha colapsado sus servicios básicos. El viaje fugaz de Sánchez a Ceuta el pasado 25 de septiembre —su primera visita desde el inicio de la crisis— no ha calmado las críticas, ni internas ni externas, sobre su gestión.
Para el PSOE, este escenario plantea un dilema político: mantener un Gobierno en minoría con una popularidad en caída libre (el presidente registra un 40,5% de desaprobación, según datos recientes) o adelantar elecciones en un contexto de fragmentación parlamentaria. La presión interna, sin embargo, choca con la realidad de un mapa político donde ninguna fuerza parece capaz de gobernar en solitario. Mientras, la oposición —encabezada por el PP y Vox— ha intensificado sus ataques, exigiendo medidas urgentes y acusando al Gobierno de «incapacidad» para controlar la frontera.
La crisis de Ceuta, además, ha reactivado el debate sobre la gestión migratoria y la respuesta institucional. La ciudad, con una capacidad limitada para acoger a miles de personas en condiciones dignas, se ha convertido en un símbolo del fracaso percibido en la política de fronteras. El balance hasta ahora es claro: 88 cadáveres en la morgue, 6 menores víctimas de violencia sexual y una situación de caos que, según testigos, incluye reyertas y asaltos a propiedades públicas y privadas.
El plazo para Sánchez se estrecha. Si el PSOE no logra contener la hemorragia interna, la convocatoria de elecciones anticipadas podría ser una realidad antes de que acabe el año. Pero, en un escenario de alta fragmentación, ningún partido parece tener las herramientas para resolver la crisis sin alianzas incómodas o pactos que profundicen aún más la polarización.





