Un informe secreto del delegado del Gobierno en la ciudad, enviado a Interior entre el 25 y 28 de julio, preveía ‘intentos masivos’ y pedía ayuda urgente tras la sentencia del Supremo que bloqueó los rechazos en el mar
El delegado del GobierNo en Ceuta advirtió al Ministerio del Interior el 25-28 de julio de 2014 —dos semanas antes de la crisis del Tarayal— sobre un serio desborde por la llegada masiva de migrantes, según un informe interno al que tuvo acceso elDiario.es. El documento, no desclasificado por el Gobierno, alertaba de que la sentencia del Tribunal Supremo —que anuló los rechazos fronterizos en el mar— estaba provocando un severo efecto llamada y multiplicando los intentos de cruce irregular.
El informe, remitido a la Secretaría de Estado de Seguridad, detallaba que la situación en Ceuta —era una de las fronteras sur de Europa más expuestas— podía desbordarse incluso con la colaboración marroquí. no era descartable que ocurrieran episodios de entrada masiva, advirtió, vinculando el aumento de cruces a contextos como la niebla, que dificultan el control.
Este documento refuerza las críticas a la gestión del Gobierno durante la crisis del 30 de julio de 2014, cuando la ciudad autónoma quedó colapsada con más de 1.500 migrantes en menos de 24 horas. La sentencia del Supremo, que limitó las devoluciones en caliente, sigue siendo un punto clave en el debate sobre la soberanía fronteriza y la respuesta europea a la migración irregular.
Interior reconoció la existencia del informe, pero no ha aclarado si se actuó sobre sus advertencias. La oposición, como el PP, ha acusado en repetidas ocasiones al Gobierno de falta de previsión en la gestión de la frontera, mientras que fuentes del Ejecutivo insisten en que se coordinó con Marruecos y la UE para evitar una crisis mayor.
El documento, fechado el 27 de julio, señalaba que la sentencia del Tribunal Supremo había eliminado la posibilidad de rechazos fronterizos por mar, lo que, según el delegado, generaba un efecto llamado que aumentaba los intentos de cruce.
El informe, que no figura entre los documentos desclasificados por el Gobierno, fue remitido a la Secretaría de Estado de Seguridad y contenía una evaluación de los recursos disponibles en Ceuta, subrayando la necesidad de reforzar la presencia policial y la coordinación con las autoridades marroquíes para gestionar la posible llegada masiva de migrantes.






