Actualización (11 de septiembre a las 10:13):
Sanz recibió mensajes del CNI y una llamada de once minutos el 29 de julio, un día antes de la entrada masiva de migrantes
Gonzalo Sanz ha presentado su dimisión como jefe de Gabinete de la Delegación del Gobierno en Ceuta. Su salida llega después de que se conociera que recibió mensajes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) a través de WhatsApp y mantuvo una conversación telefónica de unos once minutos con un agente del servicio de inteligencia el 29 de julio, un día antes de la entrada masiva de migrantes en la ciudad autónoma. La renuncia se produce tras la publicación de documentación desclasificada del CNI relacionada con los acontecimientos de ese 30 de julio.
El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, afirmó que desconocía tanto los mensajes como la llamada mantenida entre su jefe de Gabinete y el CNI. «No fue nada más que un intercambio de información», señaló públicamente Triano, quien, por el momento, ha descartado abandonar también su cargo. La conversación entre Sanz y el agente del CNI se produjo la víspera de la entrada masiva de migrantes, el mismo día que ahora centra la investigación de la Audiencia Nacional sobre lo ocurrido en la ciudad autónoma.
Sanz asumió la Jefatura de Gabinete de la Delegación del Gobierno en febrero de 2025, después de haber trabajado previamente como asesor de la institución. Su incorporación al puesto se produjo tras la salida de Rafael García. La Delegación del Gobierno es el órgano que representa al Ejecutivo central en cada ciudad autónoma y coordina en el territorio las competencias estatales, entre ellas las de seguridad y control fronterizo, áreas directamente implicadas en lo sucedido el 30 de julio.
La dimisión de Sanz se suma a la investigación abierta por la Audiencia Nacional sobre la entrada masiva en Ceuta, que el tribunal estudia como un posible ataque contra España. El caso ha colocado en el centro del debate los contactos entre la Delegación del Gobierno ceutí y el servicio de inteligencia en las horas previas a los hechos, un extremo que la documentación desclasificada del CNI ha puesto por escrito.
Actualización (11 de septiembre a las 10:02):
El asesor formaliza su salida tras desmentir al delegado Miguel Ángel Pérez Triano sobre los mensajes recibidos el 29 de julio.
La Delegación del Gobierno en Ceuta ha registrado la primera dimisión política derivada de la gestión fronteriza tras formalizar Gonzalo Sanz su salida inmediata de la jefatura de gabinete. El estrecho colaborador del delegado Miguel Ángel Pérez Triano comunicó formalmente este viernes su renuncia definitiva al constatar una incompatibilidad insalvable entre su testimonio y la postura oficial defendida por el máximo responsable institucional del Estado en la ciudad autónoma.
El detonante del choque interno radica en las comunicaciones mantenidas la jornada previa al salto masivo sobre el perímetro fronterizo. Sanz mantuvo contactos directos mediante mensajes y una conversación telefónica con un integrante del Centro Nacional de Inteligencia el 29 de julio, jornada previa a los sucesos de acceso irregular, en la cual los servicios de información advertían de un asalto coordinado inminente. Mientras el jefe de gabinete ratificó que el contenido íntegro de esa alerta sobre la seguridad fronteriza fue trasladado en persona a su superior esa misma jornada, Pérez Triano negó de forma reiterada en comparecencias públicas y medios de comunicación haber dispuesto de cualquier dato anticipado.
En el escrito oficial con el que formalizó su marcha, el dimisionario subrayó la incompatibilidad manifiesta entre los hechos comprobables y las declaraciones del delegado, quien sostuvo públicamente que su colaborador no le dio traslado de las alertas emitidas por los servicios de inteligencia antes del operativo. La salida de Sanz deja al descubierto la fractura interna en la cúpula de la Delegación del Gobierno en Ceuta en plena crisis migratoria, situando la responsabilidad política directa sobre Pérez Triano ante las explicaciones requeridas sobre la cadena de mando y la recepción de informes clasificados.
Las delegaciones del Gobierno constituyen los órganos directos de representación de la Administración General del Estado en las comunidades y ciudades autónomas, con competencias ejecutivas plenas en materia de orden público, mando sobre las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y control de las fronteras exteriores en Ceuta y Melilla. La contradicción sobre la gestión de la alerta previa del servicio de inteligencia debilita la posición de Pérez Triano en un enclave fronterizo donde la coordinación operativa entre la inteligencia estatal y las autoridades gubernativas resulta determinante para responder a los intentos de cruce masivo.
Gonzalo Sanz renuncia tras revelarse un aviso previo de inteligencia sobre la entrada marítima de miles de personas a finales de julio.
La dimisión de Gonzalo Sanz como jefe de gabinete del delegado del Gobierno en Ceuta trascendió tras la confirmación trasladada por el diputado socialista ceutí Melchor León, en un relevo precipitado por la gestión del operativo fronterizo. La renuncia se formalizó después de conocerse que un integrante de los servicios de inteligencia remitió una advertencia directa a Sanz el 29 de julio, alertando de que miles de personas planeaban acceder por mar a territorio español durante la jornada siguiente, un movimiento que finalmente desbordó la vigilancia en el litoral.
El paso a un lado de su principal colaborador directo contrasta con la posición mantenida por el delegado del Gobierno en la ciudad autónoma, Miguel Ángel Pérez Triano, quien apenas un día antes había descartado abandonar sus responsabilidades institucionales. Durante su comparecencia ante los medios, Pérez Triano sostuvo que las comunicaciones previas a los accesos registrados los días 30 y 31 de julio apuntaban únicamente a «una situación migratoria grave y compleja», pero defendió que «nunca» se anticiparon las dimensiones reales del episodio vivido en las fechas posteriores.
En su defensa de la actuación desplegada por la administración central en el enclave norteafricano, el propio Pérez Triano subrayó de manera tajante el rechazo a cualquier cuestionamiento sobre el desempeño de su equipo en la plaza. «No voy a permitir que se ponga en duda el trabajo que estamos haciendo en esta Delegación del Gobierno, porque lo del día 30 de julio desbordó todas las medidas que se hubieran podido tomar», afirmó el delegado para justificar la insuficiencia de los medios disponibles frente a la presión en el perímetro fronterizo.
La salida del jefe de gabinete abre una brecha política en el seno de la representación estatal en Ceuta, donde la Delegación del Gobierno ejerce el mando operativo de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado encargadas del control aduanero y de la custodia de la frontera sur europea. Mientras los portavoces oficiales del organismo han evitado ratificar formalmente el cese, las declaraciones públicas de Melchor León desde las filas del PSOE evidencian las tensiones internas generadas tras demostrarse la existencia de comunicaciones que avisaban con antelación de la llegada masiva de migrantes por vía marítima.







