El líder de Vox vincula el juicio por malversación contra la esposa de Pedro Sánchez con una supuesta trama de intimidación contra jueces y jurados, como la investigada contra Beatriz Biedma
Santiago Abascal ha acusado este martes al PSOE de no garantizar la seguridad del jurado popular que juzgará a Begoña Gómez, esposa del presidente Pedro Sánchez, por malversación y tráfico de influencias. En un mensaje en X, el líder de Vox ha preguntado si el partido puede asegurar que los miembros del jurado «no serán fotografiados, amedrentados o liquidados por orden de su cloaca», en referencia a una supuesta operación contra jueces vinculada al caso del hermano del presidente.
El juicio oral contra Gómez, que se celebrará ante un jurado popular, ha sido abierto por el juez Juan Carlos Peinado. Abascal alude a una investigación previa contra la jueza Beatriz Viedma, que investigó la contratación irregular del hermano de Sánchez en Badajoz, presuntamente orquestada por Leire Díez, conocida como la «fontanera del PSOE». Vox se querellará contra Díez y los supuestos responsables de esa operación.
El caso de Gómez, acusada de malversar fondos públicos y usar su influencia como esposa del presidente, se enmarca en una estrategia judicial contra el entorno cercano a Sánchez. El PSOE, en el Gobierno, rechaza estas acusaciones como «maniobras políticas» y defiende la independencia judicial. Sin embargo, la presión sobre jueces y jurados —como la supuesta trama contra Viedma— ha escalado en los últimos meses, según denuncia Vox.
El jurado popular, compuesto por ciudadanos no profesionales, es clave en este tipo de juicios en España. Su seguridad depende de las fuerzas de seguridad, pero Abascal cuestiona si el PSOE, partido en el Gobierno, puede garantizar su imparcialidad. El caso Gómez, además, podría revelar detalles sobre el uso de fondos públicos en la campaña electoral de 2023, donde Gómez ocupó un papel destacado.
Mientras, la Fiscalía y el CGPJ (Consejo General del Poder Judicial) han instado a las partes a evitar declaraciones que puedan influir en el desarrollo del juicio. La tensión política alrededor de este caso refleja un patrón: los entornos cercanos a Sánchez y sus rivales en la oposición se acusan mutuamente de obstruir la justicia, en un contexto donde los juicios por corrupción y financiación ilegal se multiplican.






