El president catalán anuncia fondo antidesahucios y préstamos para emancipación, pero Junts, ERC y PP las califican de insuficientes en el debate del Parlament
Salvador Illa, president de la Generalitat de Cataluña, presentó este miércoles en el Parlament un plan de vivienda con dos medidas estrella: la ‘compra compartida’ de pisos —una fórmula prevista en el Código Civil catalán— y un fondo antidesahucios. La primera permitirá a la Generalitat adquirir viviendas a medias con personas mayores de 40 años con ingresos estables pero sin acceso a hipoteca, manteniendo siempre la condición de protegida. Además, ampliará los préstamos para emancipación.
La oposición, desde Junts hasta la CUP, reaccionó con escepticismo. Junts, socio del Govern, calificó las medidas de ‘previsibles’ y ‘vacías de soluciones’, mientras ERC las tachó de ‘aburridas’ y el PP de ‘triunfalistas’. Vox y Comuns también criticaron su falta de ambición. El debate, que continúa hoy, pondrá a prueba si estas propuestas logran consenso en un Parlament polarizado.
El plan de Illa se enmarca en los dos años restantes de legislatura, pero su viabilidad depende de la colaboración con los partidos independentistas, que ya han advertido de su rechazo. La ‘compra compartida’ es una novedad legal: el Código Civil catalán permite a la administración adquirir viviendas en copropiedad con ciudadanos, pero su aplicación práctica aún no se ha probado a gran escala. El fondo antidesahucios, en cambio, responde a una demanda social urgente, aunque su financiación no está detallada.
Lo que está en juego es doble: para el Govern, demostrar que tiene una respuesta al encarecimiento de la vivienda sin recurrir a medidas más radicales, como un impuesto a los grandes tenedores. Para la oposición, evitar que Illa presente estos anuncios como avances cuando, en su opinión, no resuelven el problema de fondo. El debate parlamentario será clave para medir si estas propuestas logran trascender el ruido político.




