La formación liderada por José Ignacio García registra una enmienda para equiparar sus retribuciones con el mercado laboral autonómico
Adelante Andalucía ha presentado una iniciativa para recortar los sueldos de los diputados andaluces hasta los 26.123 euros anuales, el salario medio en Andalucía para un puesto a tiempo completo según datos del Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA). La propuesta, impulsada por el grupo parlamentario liderado por José Ignacio García, busca enmendar los presupuestos del Parlamento andaluz para eliminar el complemento que eleva la retribución básica hasta superar los 50.000 euros anuales.
Esta medida, que afectaría directamente a los 109 diputados de la cámara autonómica, busca alinear las retribuciones parlamentarias con las del mercado laboral andaluz. Actualmente, los sueldos de los diputados andaluces superan en un 80% el salario medio autonómico, según cálculos basados en los datos del IECA.
El Parlamento de Andalucía aprueba anualmente sus presupuestos, que incluyen las retribuciones de sus miembros. La iniciativa de Adelante Andalucía se enmarca en un debate más amplio sobre la transparencia y la austeridad en las instituciones públicas, especialmente en un contexto de crecimiento del descontento social por los salarios en el sector público. La formación ha justificado la propuesta como un gesto de coherencia con su discurso de reducción del gasto público y acercamiento a las condiciones laborales de la ciudadanía.
La enmienda deberá ser debatida y votada en el pleno parlamentario, donde cuenta con el apoyo de otros grupos críticos con los altos salarios de los cargos públicos. Sin embargo, su aprobación no está garantizada, ya que requiere el respaldo de al menos 55 diputados —la mayoría absoluta— para modificar los presupuestos.
Esta no es la primera vez que Adelante Andalucía plantea medidas de este tipo. En 2024, la formación ya propuso reducir los sueldos de los altos cargos autonómicos, aunque en aquella ocasión la iniciativa no prosperó por falta de apoyos. La diferencia ahora es que la propuesta se centra específicamente en los diputados, un colectivo con mayor visibilidad y, por tanto, más susceptible a la presión social.





