El presidente del Ejecutivo y Salvador Illa presentan el informe ‘Vidas Futuras’ en un contexto marcado por el desahucio de Maricarmen y la presión para aprobar medidas urgentes
Pedro Sánchez visitó este lunes una promoción de vivienda pública de alquiler asequible en el barrio del Poblenou de Barcelona, un proyecto de 42 viviendas gestionado por el Ayuntamiento de la ciudad y ubicado en la calle Badajoz, junto a la Vila Olímpica. El acto, enmarcado en la presentación del informe ‘Vidas Futuras’, contó con la participación de Salvador Illa, presidente de la Generalitat, y otros representantes institucionales, mientras el Consejo de Ministros debatía el nuevo decreto de vivienda, reactivado tras el desahucio de la anciana Maricarmen en Madrid esta semana.
La promoción, denominada ‘Illa Siberia’, es un modelo de vivienda pública delegada: el terreno municipal se cedió por 75 años a una entidad privada para construir y gestionar las viviendas, que en el futuro pasarán a formar parte del parque público municipal. De las 42 viviendas entregadas en julio, 30 se adjudicaron a personas inscritas en el Registro de Solicitantes de Vivienda de Protección Oficial, mientras que 11 se destinarán a entidades sociales gestionadas por la Fundación Hábitat3. El proyecto, con una inversión superior a los 7,9 millones de euros, recibió más de 1,5 millones de fondos europeos Next Generation.
Las viviendas, de entre 61 y 72 metros cuadrados, se alquilan entre 429 y 501 euros mensuales, excluyendo gastos comunitarios. El decreto de vivienda que se debate en el Gobierno, en negociación tras el caso de Maricarmen, busca medidas urgentes para frenar los desahucios y regular el mercado de alquileres, en un contexto donde la presión social y política por soluciones habitacionales ha crecido. El acto de Barcelona, con la presencia de Jordi Hereu, ministro de Industria, y Isabel Rodríguez, ministra de Vivienda, subraya la urgencia de un plan integral que combine vivienda pública y regulación del mercado.
El informe ‘Vidas Futuras’ —presentado junto a Jaume Collboni, alcalde de Barcelona— se enmarca en la estrategia del Gobierno para abordar la crisis habitacional, aunque su contenido concreto no ha sido detallado. Mientras, el decreto de vivienda, que podría incluir medidas como la limitación de precios en zonas pensionadas o la ampliación de ayudas al alquiler, enfrenta resistencias en su tramitación parlamentaria. La visita de Sánchez a Barcelona, además, refuerza el papel de las ciudades como actores clave en la gestión de la vivienda, especialmente en un momento en que el Gobierno busca equilibrar la presión social con la viabilidad de las medidas.



