El vicepresidente andaluz critica la participación de Oskar Matute en su escuela de otoño y denuncia un ‘blanqueo’ de la historia de la formación abertzale
El vicepresidente segundo de la Junta de Andalucía y consejero de Turismo, Justicia, Desregulación y Administración Local, Manuel Gavira, ha acusado este lunes a la formación Adelante Andalucía de «normalizar» a EH Bildu al permitir la participación de su diputado Oskar Matute en su III Escuela de Otoño, celebrada el pasado fin de semana en Cuevas del Becerro (Málaga). Gavira vinculó directamente a Bildu con ETA, recordando que «ETA asesinó a más de 850 personas, 123 de ellas andaluces», y cuestionó que Adelante Andalucía «abra las puertas de nuestra tierra a sus herederos» bajo el nombre de «experiencias y aprendizajes».
La polémica surge en un contexto de creciente tensión política en Andalucía, donde Adelante Andalucía —formación de izquierda que gobierna en coalición con el PSOE— ha reforzado su alianza con Bildu, considerada por el PP y Vox como heredera política de la banda terrorista. Gavira, líder de Vox en Andalucía, insistió en que «Bildu y Adelante cada día se parecen más», acusando a esta última de «comprar el relato» de la formación abertzale para «blanquear su historia criminal». Su mensaje en la red social X cerró con un eslogan: «Memoria, Dignidad y Justicia».
La III Escuela de Otoño de Adelante Andalucía, que reunió a figuras como Noa Presas (diputada del BNG en Galicia) y a la portavoz de la formación en Cádiz, María Sánchez, contó con la presencia de Oskar Matute, portavoz de Bildu en el Congreso. Matute agradeció la invitación en su perfil de X, destacando que compartieron «reflexiones sobre los límites del progresismo institucional y las respuestas desde lo social y las izquierdas soberanistas». La participación de Matute —quien ya asistió a ediciones anteriores— refuerza una alianza que ha generado rechazo en sectores conservadores y nacionalistas españoles.
Adelante Andalucía, que gobierna en coalición con el PSOE en Andalucía, ha evitado hasta ahora responder directamente a las acusaciones de Gavira. Sin embargo, su alianza con Bildu —formación que defiende el «derecho a la autodeterminación» para el País Vasco y Navarra— choca con la línea dura del PP y Vox, que exigen una ruptura con partidos vinculados históricamente a ETA. La polémica llega en un momento clave: el PSOE andaluz enfrenta presiones internas por su pacto con Adelante, mientras el PP y Vox aprovechan el debate para ganar apoyo en el electorado más conservador.
El conflicto refleja una división creciente en el panorama político andaluz. Mientras el PSOE y Adelante apuestan por alianzas con formaciones de izquierda, el PP y Vox capitalizan el rechazo a cualquier vinculación con Bildu, usando el tema de la memoria histórica como arma electoral. Gavira, en su crítica, no solo atacó a Adelante, sino que también cuestionó la gestión del PSOE en Andalucía, al que acusó de «complicidad» por permitir eventos con Bildu en territorio andaluz.






