La mayoría ‘progresista’ del alto tribunal está llamada a estimar los recursos y levantar la condena por el ‘procés’
Cándido Conde-Pumpido, presidente del Tribunal Constitucional, encabeza un órgano con mayoría ‘progresista’ que, según fuentes jurídicas consultadas por ABC, dará luz verde definitiva a la amnistía para los líderes del procés catalán. La sentencia, que pondrá fin a la travesía legal iniciada en 2017, permitirá el regreso de Carles Puigdemont a España sin riesgo de encarcelamiento.
El fallo, esperado en las próximas semanas, cerrará el proceso judicial abierto tras la declaración unilateral de independencia de Cataluña en 2017. La decisión se basa en los recursos presentados por los condenados, que argumentan la ilegalidad de su persecución penal bajo la amnistía aprobada en 2023.
La composición actual del tribunal —con una mayoría de magistrados vinculados a partidos constitucionalistas— refuerza la expectativa de un fallo favorable. Conde-Pumpido, nombrado en 2022, ha sido clave en la reinterpretación de normas clave para desbloquear el caso.
El contexto legal: de la amnistía a la impunidad
La amnistía de 2023, impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez, eximió a los líderes independentistas de responsabilidades penales por los actos del procés, aunque mantuvo abiertas las vías judiciales. Sin embargo, el Tribunal Constitucional ha venido flexibilizando su interpretación para alinearse con la voluntad política de evitar condenas. Este caso marca un precedente: si los recursos son estimados, se sentará un criterio que podría extenderse a otros procesos similares.
Implicaciones políticas: ¿fin de una era judicial?
La decisión tendrá un impacto inmediato en el debate sobre la justicia y la política en Cataluña. Junts per Cataluña, partido liderado por Puigdemont, celebraría el fallo como una victoria, mientras que la oposición —encabezada por Partido Popular y Vox— lo tacharía de abuso de poder judicial. El Gobierno evitaría pronunciarse públicamente, pero fuentes cercanas a Sánchez reconocen que la sentencia aliviaría tensiones con el independentismo.
El caso también reactivará el debate sobre la reforma del Tribunal Constitucional, con voces como las de Ciudadanos exigiendo mayor independencia del órgano respecto a los partidos. La decisión, en cualquier caso, consolidará la percepción de que la justicia en España está condicionada por la coyuntura política.






