Actualización (28 de septiembre a las 17:31):
El portavoz de ERC culpa al PSOE de priorizar a grandes propietarios y exige expropiar viviendas vacías en Salvados
Gabriel Rufián, portavoz de Ezquerra Republicana de Cataluña (ERC) en el Congreso, ha lanzado una advertencia sin precedentes sobre el coste electoral de la crisis de vivienda para la izquierda durante su participación en Salvados el domingo. Para Rufián, el problema no solo amenaza con eclipsar los avances del Gobierno, sino que ya está «arrasando» al espacio progresista.
El diputado catalán acusó directamente al PSOE de bloquear medidas clave, como gravar el kentismo inmobiliario a partir de la tercera vivienda, y criticó que el Ejecutivo recurra a «grandes constructoras» por «miedo» a los poderes económicos. «Usted va a ir fuera por cobardía en lo social», advirtió a Pedro Sánchez, vinculando la falta de soluciones a un posible fracaso electoral.
Rufián no solo señaló el fracaso de las políticas actuales, sino que propuso medidas radicales: «La vivienda tiene que dejar de ser un bien de mercado. Hay que expropiar vivienda vacía». Su intervención en el programa, donde escuchó sin réplica a votantes progresistas, reflejó un desencanto que él mismo atribuyó a la incapacidad de la izquierda para resolver la emergencia habitacional.
El contexto: la vivienda es el segundo tema de preocupación para los españoles (tras la inflación), según el CIS de junio de 2026, y el Gobierno ha visto cómo su popularidad caía un 8% en solo tres meses, según datos internos del PSOE consultados por El Confidencial. ERC, socio de coalición, lleva meses presionando para que el Ejecutivo priorice el tema, pero las tensiones con el PSOE por las medidas propuestas han escalado.
¿Qué se juega cada actor? Para ERC, la vivienda es una cuestión de supervivencia política: sin avances, el espacio progresista pierde apoyo en ciudades como Barcelona, donde el 32% de los jóvenes alquila en condiciones precarias, según un informe de la Agència de Salut Pública de Cataluña de 2025. El PSOE, por su parte, enfrenta el riesgo de que su base electoral —tradicionalmente inquilina— se desmarque, especialmente en regiones como Andalucía o Madrid, donde los desahucios por impago han aumentado un 15% en lo que va de año.
El plazo es corto: el Gobierno debe presentar antes del 15 de octubre un plan de choque para el Parlamento, o la presión de ERC y Sumar podría forzar una crisis interna. Mientras, la oposición —PP y Vox— ya se prepara para explotar el tema en la campaña de las autonómicas de 2027.
Carlos Hernández Quero, portavoz de Vox en vivienda, vincula la escasez de 500.000 viviendas anuales con la llegada de 5 millones de extranjeros en cinco años
Carlos Hernández Quero, portavoz de Vox en materia de vivienda, ha acusado este lunes a la inmigración de ser el origen principal de la crisis habitacional en España y ha exigido como «peldaño previo» a cualquier solución la aplicación de un plan de «emigración».
Hernández Quero, designado por Santiago Abascal para responder a las protestas sociales del fin de semana, ha criticado al Gobierno por «querer liderar las movilizaciones» mientras «escribe el BOE» con medidas que, según Vox, no abordan las raíces del problema. El partido sitúa la causa en una «demanda disparada» —que atribuye a la llegada de 5 millones de extranjeros en cinco años— frente a una «oferta pérfida» de menos de 500.000 viviendas anuales construidas.
La estrategia de Vox incluye dos ejes: frenar la llegada de inmigrantes y acelerar la construcción de vivienda pública. Hernández Quero ha descartado apoyar cualquier decreto del Gobierno, al que acusa de «garantizar altísimas rentabilidades» a los arrendadores al crear un mercado con «demanda infinita y oferta escasa».
El portavoz ha evitado secundar las protestas, aunque ha reconocido «la legitimidad de la indignación». Sin embargo, ha advertido que el Ejecutivo busca «adueñarse» de las movilizaciones para «escribir su propia pancarta» mientras la legislatura «agoniza». Las declaraciones llegan tras el desahucio de Maricarmen el miércoles, que desencadenó las protestas.
El decreto de vivienda que negocia el Gobierno con sus socios —Sumar y ERC— ha sido calificado por Vox como «insuficiente», ya que, según Hernández Quero, «no toca ninguna de las raíces de la crisis». El partido insiste en que cualquier solución debe pasar primero por controlar la inmigración, algo que el Gobierno rechaza como medida prioritaria.
Durante las movilizaciones en la Puerta del Sol, el propio Santiago Abascal calificó a los acampados como «milicias de Pedro Sánchez», una acusación que Vox utilizó para reforzar su argumento de que la protesta está siendo manipulada por el Ejecutivo. Este comentario, que se difundió en las redes sociales, fue citado por Hernández Quero como evidencia de que el Gobierno intenta «pastorear» la indignación popular para su beneficio político.






