La visita a los Archivos Nacionales de EE.UU. evita acuerdos concretos en inteligencia artificial o semiconductores, pero refuerza la tregua arancelaria hasta enero
Donald Trump y Xi Jinping cerraron este viernes su cumbre en Washington con una visita simbólica a los Archivos Nacionales de EE.UU., donde el presidente estadounidense comparó la antigüedad de los documentos fundacionales de ambos países. Mientras observaban la Declaración de Independencia (1776) y la Constitución (1787), Trump destacó: «Los nuestros abarcan 250 años, los de ellos 6.000. Hay una pequeña diferencia»
La exhibición incluyó inicialmente una piedra de la Gran Muralla china y una carta del emperador Guangxu a EE.UU. (1894), pero fueron retiradas antes de la llegada de los mandatarios. El encuentro, sin anuncios concretos, prorrogó hasta enero la tregua arancelaria y dejó sin avances temas clave como inteligencia artificial o restricciones a semiconductores.
Trump mencionó conversaciones sobre la guerra en Irán, mientras Xi Jinping pidió a EE.UU. que rechace la autonomía de Taiwán, que China considera una provincia rebelde. La visita, sin firmas oficiales, refleja tensiones geopolíticas sin resolverse.
El recorrido, guiado por el archivista del país estado universo, Crawford Wilson, formó parte de un viaje de Estado de tres días que incluyó reuniones bilaterales y la firma de acuerdos preliminares sobre comercio y seguridad. La piedra de la Gran Muralla, que pertenecía a un lote del Departamento de Estado que abarca fondos datados entre el siglo XVII y el XIX, y la carta de Guangxu, dirigida al entonces presidente estadounidense Grover Cleveland, fueron retiradas del recinto antes de la llegada de los mandatarios, lo que generó cierta controversia entre los historiadores de ambos lados.



