El encuentro en la base aérea Andrews repite el gesto de agosto 2025 con Putin, sin avances en Ucrania
Donald Trump recibió este 23 de septiembre al presidente chino Xi Jinping a los pies de su avión presidencial en la base aérea Andrews, rompiendo por segunda vez en menos de un año una tradición estadounidense de más de seis décadas.
El gesto, idéntico al empleado en agosto de 2025 con Vladímir Putin en Alaska, simboliza un cambio en el protocolo diplomático de EE.UU. que ha generado expectativas —y decepciones— en anteriores cumbres. En el caso de Putin, la cumbre no logró frenar la guerra en Ucrania, pese a las esperanzas iniciales.
La tradición de recibir a líderes extranjeros en la escalinata de la Casa Blanca se remonta a 1959, cuando Dwight D. Eisenhower acogió a Nikita Jrushchov. Trump, sin embargo, optó por un encuentro en territorio neutral, reforzando su estilo de negociación directa y fuera de los canales oficiales.
El gesto, aunque protocolario, refleja la prioridad de Trump por encuentros bilaterales sin mediación de terceros países. En el caso de Xi Jinping, el encuentro llega en un contexto de tensiones comerciales y geopolíticas, con China como actor clave en la estrategia global de EE.UU.





