AL MINUTO:
En directoEl TS suspende el voto de los ‘nietos’ y el Gobierno acusa de ‘limitar un derecho fundamental’
Lun. Sep 14th, 2026

Trump alaba su control de la IA y tacha de enfermiza la alerta

Trump alaba su control de la IA y tacha de enfermiza la alerta
The White House (Public domain, Wikimedia Commons)
Publicidad

El magnate estadounidense vincula la seguridad de la inteligencia artificial a su propia gestión, en medio de advertencias de líderes tecnológicos sobre sus peligros

Donald Trump, presidente de Estados Unidos, denunció este lunes la existencia de una «conspiración enfermiza» contra la inteligencia artificial (IA) y aseguró que la tecnología «no necesita más control que el hecho de que él sea el presidente del país». El mensaje, publicado en la red social Truth Social, surge en un contexto de creciente alarma entre expertos y empresas tecnológicas por los riesgos asociados al desarrollo descontrolado de la IA.

Trump justificó su postura argumentando que «el único control o mecanismo de seguridad que necesita la IA es un presidente fuerte e inteligente», añadiendo en tono autocomplaciente que «Estados Unidos lo tiene de sobra». La declaración contrasta con las advertencias recientes de figuras como Sam Altman, CEO de OpenAI, o Elon Musk, quien han instado a regulaciones urgentes para evitar escenarios de peligro, como la pérdida de control humano sobre sistemas de IA avanzada.

La polémica refleja la división entre el sector tecnológico y la administración estadounidense. Mientras empresas como Google o Microsoft presionan por marcos regulatorios, Trump minimiza los riesgos y atribuye las críticas a una supuesta «conspiración» contra su liderazgo. Su postura, sin embargo, choca con el consenso emergente en el Congreso de EE.UU., donde se discuten proyectos de ley para regular la IA, como el AI Act inspirado en la normativa europea, aunque con menos ambición.

El contexto de las advertencias tecnológicas

Las alertas sobre los riesgos de la IA no son nuevas. En marzo de 2023, más de 300 expertos —incluyendo a Yoshua Bengio, premio Turing, y Stuart Russell, de la Universidad de California— firmaron una carta abierta advirtiendo sobre los peligros de sistemas de IA superinteligentes. En mayo de 2024, OpenAI y Meta anunciaron pausas voluntarias en el entrenamiento de modelos avanzados, citando la necesidad de evaluar impactos sociales. Trump, en cambio, ha criticado estas iniciativas como obstáculos al «progreso» y ha elogiado a China por su enfoque menos restrictivo, aunque Pekín también enfrenta crecientes debates internos sobre regulación.

Implicaciones políticas y geopolíticas

La postura de Trump podría tener consecuencias en la carrera legislativa estadounidense. Mientras demócratas y algunos republicanos impulsan regulaciones, su retórica deslegitima los esfuerzos de agencias como la FTC (Federal Trade Commission) o el NISTE (Instituto Nacional de Estándares y Tecnología), que trabajan en guías para empresas. Además, su enfoque personalista —vincular la seguridad de la IA a su figura— podría debilitar iniciativas bipartidistas, como el proyecto de ley presentado en el Senado en julio de 2026, que busca establecer un marco federal para pruebas de seguridad en modelos de IA.

En el ámbito internacional, la declaración de Trump contrasta con el avance de la UE, que aprobó en diciembre de 2023 su AI Act, el primer marco legal integral del mundo. Mientras Bruselas impone multas de hasta el 7% de la facturación global por incumplimientos, Washington sigue sin consenso. La postura de Trump, alejada de los estándares globales, podría aislar a EE.UU. en un debate donde incluso aliados como Japón o Corea del Sur exploran regulaciones similares.

La respuesta de los expertos no se ha hecho esperar. Altman, en declaraciones a The New York Times en agosto, insistió en que «la IA no es una cuestión de ideología, sino de supervivencia tecnológica». Mientras, en el Congreso, la senadora Elizabeth Warren (demócrata) ha criticado la falta de acción, tachando de «irresponsable» la postura de Trump. La tensión entre el sector privado y la Casa Blanca podría escalar si, como advierten analistas, la falta de regulación lleva a crisis como la manipulación masiva de elecciones o la automatización de armas.

Related Post

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *