El portavoz del Kremlin advierte de una ‘grave vuelta de tuerca’ en las tensiones tras los planes de Vilna para desplegar misiles estadounidenses
Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, ha advertido que cualquier país que instale armamento nuclear dirigido contra Rusia será considerado objetivo de la disuasión estratégica de Moscú. La amenaza, formulada esta semana, responde directamente a los planes de Lituania para albergar sistemas de defensa antiaérea Patriot y misiles Aegis Ashore proporcionados por Estados Unidos, según declaraciones a medios estatales rusos.
Peskov subrayó que esta medida implicaría una ‘grave vuelta de tuerca en la escalada de las tensiones’, sin especificar plazos ni acciones concretas, pero reforzando el mensaje de que la OTAN —del que Lituania forma parte desde 2004— está cruzando una línea roja para el gobierno de Vladímir Putin.
La advertencia llega en un contexto de creciente tensión entre Rusia y la alianza occidental por la guerra en Ucrania, donde Lituania ha sido uno de los países más activos en el apoyo militar a Kiev, incluyendo la instalación de bases logísticas y sistemas de defensa avanzados en su territorio.
El contexto: Lituania y la OTAN frente a Moscú
Lituania, miembro de la OTAN desde 2004, ha intensificado su colaboración con Estados Unidos en materia de defensa desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania en 2022. En 2023, el país báltico anunció su intención de albergar sistemas Patriot y Aegis Ashore, diseñados para interceptar misiles balísticos, como parte de la estrategia de la alianza para disuadir posibles ataques rusos contra Europa.
Estados Unidos ya ha desplegado baterías Patriot en Rumanía y Polonia, y el gobierno de Gitanas Nausėda (presidente lituano) ha solicitado formalmente su instalación en su territorio, aunque el proceso aún no ha sido aprobado por el Congreso estadounidense. La decisión de Lituania se enmarca en su política de ‘defensa integral’, que incluye la modernización de sus fuerzas armadas y la colaboración con la OTAN para contrarrestar la amenaza rusa.
Las implicaciones: ¿hasta dónde puede llegar la escalada?
La advertencia de Peskov no es la primera vez que Rusia amenaza con ampliar sus objetivos nucleares. En 2022, tras el inicio de la invasión de Ucrania, Moscú incluyó a países de la OTAN en su doctrina de disuasión nuclear, aunque sin especificar cuáles. Sin embargo, esta vez la referencia directa a Lituania —y por extensión a la OTAN— marca un cambio cualitativo, ya que el país báltico no solo es miembro de la alianza, sino que ha sido uno de los más activos en el apoyo militar a Ucrania.
Analistas consultados por medios internacionales señalan que, aunque Rusia no ha especificado qué acciones concretas tomaría, la inclusión de Lituania en sus objetivos nucleares podría tener varias consecuencias: desde un aumento de la actividad militar rusa en la región báltica hasta una escalada retórica que busque presionar a la OTAN para que revise su postura. Por ahora, la alianza ha respondido con declaraciones de ‘firmeza’, pero sin anunciar medidas concretas.
Lo que sí está claro es que la situación en la región báltica se ha vuelto más volátil. Lituania, con una población de poco más de 2,8 millones de habitantes, depende en gran medida del apoyo de la OTAN para su seguridad, y cualquier conflicto directo con Rusia tendría implicaciones globales, especialmente en un momento en el que la guerra en Ucrania parece estancada y las negociaciones de paz están paralizadas.






