Junts, ERC y Comuns exigen incluir a sindicatos y familias; el PP condiciona su asistencia a la comparecencia parlamentaria del miércoles
Salvador Illa convocó para este viernes una reunión en el Palau de la Generalitat para abordar la crisis educativa catalana, pero la oposición ya ha advertido que no participarán de «ningún ejercicio de propaganda». Todos los grupos, excepto Vox y el PP (que aún no confirman su asistencia), han anunciado su presencia, pero con condiciones claras: la cumbre no servirá para «cerrar en falso» el conflicto con los docentes.
El portavoz de Junts, Salvador Vergés, confirmó su asistencia, pero reprochó al president que la reunión excluya a sindicatos y representantes de familias. «No tiene sentido cómo lo están proponiendo», advirtió, y recordó que su propuesta de ‘acuerdo de país’ no pasa por acuerdos entre partidos al margen del Parlament. «Iremos y escucharemos, pero no participaremos de ninguna foto de falso consenso», dejó claro, insistiendo en celebrar un pleno monográfico sobre educación, aplazado desde julio. Junts ha solicitado que la sesión se celebre ya en octubre, aunque todavía no se ha fijado una fecha concreta.
ERC y Comuns también pusieron condiciones. El portavoz de Comuns, David Cid, criticó que el Govern acumule «anuncios sin concreciones». «Cada semana hace un anuncio, pero sin cumplir el anterior», lamentó, exigiendo compromisos con impacto inmediato y que se concreten antes de fin de año. Mientras, el PP, que hasta ahora rechazaba asistir, ahora lo condiciona a la comparecencia de Illa en el Parlament este miércoles. Su portavoz, Lorena Roldán, advirtió: «No iremos a una cumbre donde no nos escuchen».
La CUP exigió al president retomar la negociación con sindicatos y evitar «partidas con las cartas marcadas», mientras Vox insistió en la dimisión de la consellera Esther Niubó o del propio Illa. Alianza Catalana, por su parte, podría asistir, aunque su portavoz, Sílvia Orrios, no podrá hacerlo y el partido está pendiente de saber si puede delegar la asistencia en la diputada Rosa Maria Soberana.
El conflicto se enmarca en el fiasco de las pruebas PISA, que el Parlament debatirá este miércoles, y en la tensión con los docentes, que reclaman soluciones urgentes. La cumbre del viernes, sin participación sindical ni de familias, podría agravar la crisis.







