El Parlamento báltico aprueba el primer paso para modificar su Carta Magna y permitir bases militares con capacidad nuclear aliada, en un movimiento que refuerza la alianza con Francia y la OTAN
Vilna, 22 de septiembre de 2026 — El Parlamento de Lituania (Seimas) ha dado este martes el primer paso para eliminar la prohibición constitucional de armas nucleares en su territorio, con una votación de 99 votos a favor, 13 en contra y cinco abstenciones. La medida allana el camino para que el país báltico, miembro de la OTAN y la UE, se integre en el acuerdo de disuasión nuclear avanzada que Francia ofrece a sus aliados europeos bajo el liderazgo de Emmanuel Macron.
La votación, que incluyó la enmienda al artículo 137 de la Constitución —que prohíbe «armas de destrucción masiva y bases militares extranjeras»—, abre un proceso legislativo que requiere dos rondas de aprobación: la primera el 6 de octubre y la definitiva el 12 de enero de 2027. Para su aprobación definitiva, se necesitarán al menos 94 de los 141 diputados en ambas votaciones, un umbral que ya parece asegurado tras los resultados de hoy, donde la enmienda superó los apoyos necesarios.
El presidente del Seimas, Juozas Olekas, confirmó los plazos en declaraciones a la televisión pública lituana. La votación siguió un debate parlamentario en el que participaron diputados de todos los partidos, reflejando un consenso transversal en la necesidad de adaptar la Constitución a los nuevos desafíos de seguridad en Europa.
Un cambio que consolida la alianza con Francia y la OTAN
La decisión lituana marca un giro estratégico en la política de seguridad de los países bálticos. Mientras Letonia y Eslovenia no tienen prohibiciones constitucionales explícitas sobre armas nucleares, Lituania se alinea ahora con el modelo francés de disuasión nuclear extendida, un acuerdo que ya ha sido adoptado por otros aliados europeos como Alemania y Bélgica. Este movimiento refuerza la posición de Lituania dentro de la OTAN, especialmente en un contexto de creciente tensión con Rusia.
Además, la votación llega en un momento en que Eslovenia ha anunciado su disposición a albergar aviones de combate F-35 británicos con capacidad nuclear en su territorio, un paso que complementa la estrategia de disuasión de la Alianza Atlántica en la región. Lituania, al eliminar la prohibición constitucional, facilita la posible instalación de infraestructuras militares aliadas con capacidad nuclear, aunque aún no se ha confirmado ningún plan concreto.
¿Qué implica este cambio para la seguridad europea?
La modificación constitucional no solo permite la presencia de armas nucleares en territorio lituano, sino que también abre la puerta a una mayor integración en la estrategia de defensa europea liderada por Francia. Este acuerdo, conocido como Iniciativa Europea de Intervención, busca reforzar la autonomía estratégica de la UE frente a la OTAN, aunque su implementación depende de la voluntad de cada Estado miembro.
Para Lituania, el cambio tiene implicaciones directas en su seguridad: al eliminar la prohibición, el país se posiciona como un aliado más firme dentro de la OTAN, especialmente en un escenario donde la amenaza rusa sigue siendo latente. Sin embargo, también genera debates internos sobre el equilibrio entre soberanía y alianza militar, un tema que podría influir en las próximas elecciones parlamentarias previstas para 2028.
Mientras, el resto de países bálticos observan con atención este movimiento. Letonia y Eslovenia, aunque no tienen prohibiciones constitucionales, podrían seguir el ejemplo lituano si la situación de seguridad en la región lo requiere. La decisión de Vilna, por tanto, no solo redefine su política de defensa, sino que también podría acelerar cambios similares en otros aliados europeos.




