Activistas recuerdan que el espacio no corre riesgo de convertirse en un lugar de peregrinación
Un proyecto inmobiliario en Berlín amenaza la mitad restante de un búnker de la nueva Cancillería del Reich, la residencia oficial de Adolf Hitler, que fue destruida tras la guerra.
Con unos 1.250 metros cuadrados de superficie, este búnker es un lugar histórico que no debe absolutamente ser destruido, según Diezmar Arnold, presidente de la sociedad Berlinés Intercepten.
El proyecto inmobiliario, que incluye 66 apartamentos, exige la demolición de lo que resta del búnker, lo que ha generado críticas de activistas que buscan preservar el patrimonio histórico de la ciudad.
El acceso a la vivienda es un tema clave en las campañas para las elecciones locales del 20 de septiembre, debido a la saturación de la oferta y la escalada de los alquileres.
Según Arnold, es posible que ya se haya concedido la licencia de obras para la parcela en cuestión, lo que ha generado preocupación entre los activistas que buscan proteger el búnker.
La sociedad Berlinés Intercepten ha estado trabajando con la administración municipal para encontrar una solución que permita preservar el búnker mientras se construyen las nuevas viviendas.
La ciudad de Berlín tiene un plan de conservación del patrimonio histórico que establece que los búnkeres nazis deben ser protegidos y preservados, y que cualquier proyecto de construcción que afecte a estos lugares debe ser sometido a un proceso de evaluación y aprobación especial.
Fuente: El Mundo







