La primera reunión entre la delegada territorial Raquel López y los agricultores prioriza costes, PAC y olivar en crisis por falta de lluvias
Fernando Adell, presidente de Asaja Córdoba, ha trasladado hoy a la nueva delegada territorial de Agricultura, Raquel López, las demandas urgentes del sector ante el alza del gasóleo agrícola y la sequía que amenaza al olivar cordobés.
La reunión, celebrada este martes en Córdoba, marca el inicio de la interlocución entre la organización agraria y la Junta tras el nombramiento de López. Los agricultores centran sus reclamos en tres frentes concretos: el aumento de costes —especialmente del gasóleo—, el futuro de las ayudas de la Política Agraria Común (PAC) y la falta de agua para el regadío, con el olivar como cultivo más vulnerable por las altas temperaturas.
El olivar cordobés, clave en la economía provincial, sufre la tercera campaña consecutiva con lluvias por debajo de la media, según datos de Asaja. La organización advierte de que sin avances en agua y regadíos, la rentabilidad de las explotaciones se verá «irremediablemente afectada». La PAC, que representa el 70% de los ingresos de los agricultores andaluces, también preocupa: los plazos para su aprobación en Bruselas se acercan, y desde Asaja exigen garantías sobre su continuidad.
Raquel López, delegada territorial desde julio, ha recibido las demandas con compromiso de «trabajar en medidas concretas». Su equipo ya ha abierto canales con la Consejería de Agricultura para analizar soluciones, aunque no se ha anunciado ninguna decisión inmediata. La próxima cita está prevista para octubre, cuando Asaja presentará un informe detallado con propuestas técnicas.
El sector agrario cordobés aporta el 12% del PIB provincial y emplea a más de 30.000 personas, según datos de la Junta. La falta de lluvias y el encarecimiento de los insumos —el gasóleo agrícola ha subido un 18% en lo que va de año— ya han llevado a cierre de explotaciones en zonas como Montilla y Baena, según alertó Adell en la reunión.




