La Comissió 9 d’Octubre convoca la marcha a las 18 horas desde la plaza de San Agustín con el lema «Ganar el país» y el respaldo de Compromís, Podem y CCOO PV
La Comissió 9 d’Octubre ha convocado para el viernes 9 de octubre, a las 18 horas, una manifestación en Valencia que arrancará en la plaza de San Agustín bajo el lema «Ganar el país». La entidad organizadora agrupa a colectivos del ámbito catalanista y cuenta con el apoyo de Acció Cultural (ACPV), Joves d’ACPV, ACV Tirant lo Blanc, Bloc de l’Estudiantat Agermanat (BEA), Ca Revolta, CCOO PV, Compromís, Decidim, Intersindical Valenciana, Esquerra Republicana (ERPV), Esquerra Unida (EUPV), Escola Valenciana, Plataforma per la Llengua, Podem y Societat Coral el Micalet.
La portavoz de la Comissió y presidenta de ACPV, Anna Oliver, ha lamentado que el Consell deja «absolutamente abandonado» el territorio. Oliver ha puesto como ejemplo que el gobierno del PPCV es «incapaz» de cumplir con la recuperación del derecho civil valenciano. La convocatoria se produce a unos meses de las próximas elecciones autonómicas y sus impulsores la plantean como herramienta para defender los derechos lingüísticos, sociales y colectivos del pueblo valenciano.
Desde Plataforma per la Llengua han denunciado el «odio lingüístico» del Consell por haber «censurado autores de Cataluña e Islas Baleares en las aulas» y por «cargarse» los topónimos catalanizados de Valencia y Castellón. Escola Valenciana ha señalado el «antivalencianismo» del actual gobierno autonómico como causa de «su ataque continuo a la lengua». La presidenta de la Societat Coral el Micalet, Gemma Pasqual, ha proclamado que «hemos ganado la calle, ahora tenemos que ganar el país».
La marcha también abordará la vivienda y el territorio. Los convocantes denunciarán los efectos de la crisis climática y de la especulación, exigirán proteger la huerta, la costa y las montañas valencianas y reivindicarán al sector agrario. Pondrán el foco en la dificultad para acceder a una vivienda, especialmente entre los jóvenes, y en la situación de los vecinos expulsados de sus barrios por la turistificación.
El manifiesto reclama más autogobierno, una financiación autonómica justa y una solución a la deuda acumulada durante décadas. También pide un territorio antifascista, antirracista y comprometido con los derechos de las personas migrantes. Los convocantes cierran su texto con una advertencia: «No nos quedaremos callados. Frente al odio y la incultura, plantémosles cara. Ni un paso atrás».




