El sondeo de GMS sitúa a los ultranacionalistas por encima de CDU/CSU y SPD, con un bloque progresista que podría gobernar sin ellos
La encuesta de GMS para Alemania publicada este 14 de septiembre de 2026 confirma un vuelco histórico: el partido ultranacionalista Alternativa para Alemania (AfD), liderado por Alice Weidel, alcanza el 30% de los votos, su máximo en la serie histórica. Por primera vez, supera en diez puntos a la CDU/CSU de Friedrich Merz —socio clave del Gobierno—, que se queda en el 20%. El resultado deja a la coalición actual al borde del colapso: juntos sumarían solo el 31%, un punto por encima del AfD en solitario.
El sondeo refleja una polarización extrema. El bloque progresista —Grüne (14%), SPD (11%) y Die Linke (11%)— podría gobernar con el 36%, pero su articulación enfrenta obstáculos: el SPD mantiene el cordón sanitario histórico contra Die Linke, tachada de extrema izquierda. Mientras, la caída de FDP (4%) y BSW (3%) por debajo del umbral del 5% simplifica el mapa, pero profundiza la fractura entre la ultraderecha y el arco de izquierdas.
El Gobierno de Merz, en minoría desde 2021, ve cómo su principal aliado —el SPD— pierde apoyo sin que Grüne pueda compensar la diferencia. La AfD, que ya controla varios parlamentos regionales, consolida su papel como fuerza hegemónica en el debate político alemán. Las elecciones están previstas para 2029, pero el sondeo —con una fiabilidad de 8,17/10 según el Pollock de Electo manía— anticipa un escenario de bloqueo institucional si ningún bloque logra mayoría absoluta.
La AfD, fundada en 2013 como crítica a la política migratoria, ha evolucionado hacia un discurso nativista y euroescéptico. Su ascenso refleja el descontento con la gestión de la inflación y la inmigración, temas que dominan el debate electoral. Mientras, el SPD, tradicional partido mayoritario, sufre su peor resultado desde la posguerra, y Grüne, pese a su discurso ecologista, no logra atraer a votantes moderados.
El FDP, hasta ahora socio liberal del Gobierno, desaparece del mapa parlamentario, y el BSW —creado en 2024 para aglutinar a la izquierda crítica con la OTAN— no supera el umbral. Su fracaso deja a Die Linke como única alternativa de izquierda radical, aunque su alianza con el SPD sigue siendo impensable para muchos socialdemócratas.







