El partido de Ulrich Siegmund gana las elecciones regionales alemanas con una participación récord del 78%, mientras la CDU de Merz se hunde al 18,3% y el FDP queda fuera del Parlamento
El partido Alternativa por Alemania (AfD) ha ganado este domingo las elecciones de la región alemana de Sajonia-Anhalt con más del 44% de los votos, según las primeras proyecciones. El resultado deja a la formación liderada en la región por Ulrich Siegmund a las puertas de la mayoría absoluta y en disposición de formar un gobierno regional por primera vez en su historia. La participación ha sido del 78%, casi 20 puntos superior a la de 2021.
«Tenemos un claro mandato para gobernar», ha declarado Alice Weidel, líder nacional de AfD. En la misma línea, el colíder del partido, Tino Chrupalla, ha señalado la disposición de AfD a formar «una coalición o una cooperación» que facilite la formación de un gobierno en caso de no alcanzar la mayoría absoluta, y ha añadido que «puede haber un gobierno minoritario tolerado». Siegmund, candidato a primer ministro regional, ha asegurado que tenderá «la mano a todas las fuerzas que quieran lograr un cambio político fundamental» para Alemania.
El hundimiento de la CDU y el reparto de escaños
Los primeros datos del recuento muestran el hundimiento de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) del canciller alemán Friedrich Merz y del primer ministro de Sajonia, Sven Schulze. Las proyecciones sitúan a la CDU entre un 18,3% y un 18,4% de los votos. Schulze ha reconocido que el partido ha sufrido «una dura derrota» y ha felicitado al ganador: «Vivimos en una democracia y quiero felicitar al ganador de las elecciones. El ganador de las elecciones, la AfD, es ahora la fuerza política más fuerte en el Parlamento regional de Sajonia-Anhalt». El candidato de la CDU también ha apuntado a la influencia de las políticas de su partido desde el Gobierno federal en el resultado.
La Izquierda ha sido la tercera formación más votada, con entre un 9,2% y un 9,3%, seguida de Los Verdes, cuarta fuerza con un 8,7%. El Partido Socialdemócrata (SPD) habría obtenido entre un 8,4% y un 8,7%. Su colíder y vicecanciller, Lars Klingbeil, ha señalado que «hay gente en Sajonia-Anhalt y en toda Alemania que tiene grandes preocupaciones» con el resultado, en referencia a «gente que tiene un trasfondo migratorio y ha trabajado aquí durante años». Los liberales del FDP, que forman parte del Gobierno saliente, no han alcanzado el mínimo del 5% necesario para conseguir escaño.
La llave de BSW y el bloqueo a la ultraderecha
La Alianza Sahra Wagenknecht (BSW) se ha quedado muy cerca de ese 5%, con entre un 4,8% y un 5%. Su entrada o salida del Parlamento regional condiciona el futuro político de Sajonia-Anhalt. Las proyecciones señalan que, si BSW se quedara fuera, AfD contaría con 41 escaños, a uno solo de la mayoría absoluta; si BSW supera el 5%, AfD tendría 39 escaños. Claudia Wittig, candidata de BSW en la región, ha señalado que su formación quiere «decidir en función de los contenidos» para sacar adelante proyectos positivos para la región, sea con «AfD o con otros partidos», aunque no se ha comprometido a apoyar a Siegmund si su escaño fuera decisivo.
Un potencial acuerdo entre el resto de partidos de la Cámara permitiría formar un gobierno alternativo a AfD, pero desde la CDU han manifestado que no cooperarán con La Izquierda. Esa negativa reduce el margen de maniobra de las formaciones que rechazan a AfD para articular una mayoría.
Qué significa el resultado para la política alemana
El resultado de Sajonia-Anhalt se produce en un contexto de avance de AfD en el este del país. La región es un estado federado con un peso demográfico y económico menor que los grandes länder occidentales, pero sus comicios funcionan como termómetro del estado de ánimo en la antigua Alemania del Este. La CDU de Merz, que gobierna en coalición federal, afronta el desgaste de su gestión en un territorio donde ya había perdido apoyos en citas anteriores.
La participación del 78% refuerza la lectura de que el electorado ha acudido en masa a unas elecciones regionales que, en principio, no deberían movilizar tanto. Ese dato, casi 20 puntos por encima del de 2021, indica que la contienda se ha percibido como una votación de castigo o de cambio, no como una cita administrativa menor.
La negativa de la CDU a pactar con La Izquierda deja a AfD en una posición de fuerza: aunque no alcance la mayoría absoluta, su condición de primera fuerza le permite condicionar la agenda y forzar a los demás partidos a definir con quién están dispuestos a gobernar. El precedente de Sajonia-Anhalt se suma a los resultados de otras regiones del este donde AfD ha ido consolidando su presencia institucional.
El FDP, socio del Gobierno federal saliente, queda fuera del Parlamento regional al no alcanzar el 5%. Su ausencia reduce las opciones de coalición para la CDU y complica la aritmética de cualquier mayoría alternativa a AfD. El SPD, por su parte, se queda por debajo del 9%, un resultado que su vicecanciller ha vinculado a las preocupaciones de los votantes con trasfondo migratorio.
La formación de gobierno en Sajonia-Anhalt dependerá ahora de si BSW supera finalmente el umbral del 5% y de si alguna fuerza acepta sentarse a negociar con AfD o, por el contrario, se articula un bloque de rechazo. Las proyecciones definitivas y el recuento final determinarán si Siegmund puede gobernar en solitario, en coalición o con un gobierno minoritario tolerado.






