Irán lanzó misiles balísticos contra un portaaviones, destructores y un buque de la Infantería de Marina estadounidenses desde el viernes; Jordania interceptó 18 proyectiles dirigidos a la base aérea de Muwaffaq Salti.
El Mando Central de Estados Unidos (Centcom) confirmó que sus fuerzas destruyeron el martes cinco petroleros iraníes: cuatro en el golfo de Omán y uno cerca de la isla de Kharg, el punto desde el que Irán exporta la mayor parte de su petróleo. Las tripulaciones recibieron la orden de abandonar las embarcaciones antes de los ataques.
La operación respondió a una oleada de lanzamientos iraníes que arrancó el viernes. Según funcionarios estadounidenses, Teherán disparó misiles balísticos contra un portaaviones, varios destructores de la Armada y al menos un buque de la Infantería de Marina. Todos los ataques fueron repelidos, aunque esas mismas fuentes describieron algunos como «por los pelos».
El Centcom justificó la destrucción de los buques civiles señalando que Irán los había integrado en una red clandestina valorada en miles de millones de dólares que financia al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) y a sus aliados regionales. Con estos ataques, Washington persigue castigar a Teherán y recortar su capacidad de exportar crudo, la vía principal con la que sostiene sus programas de armamento.
La respuesta iraní contra la base de Muwaffaq Salti
Tras los ataques estadounidenses, Irán lanzó misiles contra fuerzas de EEUU desplegadas en Jordania. El IRGC reivindicó en un comunicado que su objetivo eran los cazas estacionados en la base aérea de Muwaffaq Salti. Las fuerzas armadas jordanas informaron de que interceptaron 18 misiles balísticos y de que otros dos cayeron en zonas despobladas. Un funcionario estadounidense aseguró que las defensas aéreas y antimisiles integradas neutralizaron los proyectiles y que todas las fuerzas estadounidenses en Jordania estaban a salvo.
La secuencia no empezó el martes. Durante el fin de semana, Irán lanzó por primera vez misiles balísticos contra un portaaviones y un destructor. Estados Unidos replicó el sábado atacando otros tres petroleros para trasladar el mensaje de que esos ataques no serían tolerados. En los días siguientes, Irán volvió a apuntar contra más buques de guerra, según los funcionarios consultados.
El temor a los buscadores electroópticos y al rastreo externo
Lo que inquieta a las autoridades estadounidenses no es solo la frecuencia de los lanzamientos, sino la tecnología que hay detrás. Los medios estatales iraníes sostienen que Teherán emplea nuevos misiles con características avanzadas, que podrían incorporar buscadores electroópticos capaces de maniobrar hacia un objetivo en movimiento mediante imágenes. Para lanzarlos, sin embargo, Irán necesita conocer la ubicación aproximada de los buques al inicio del ataque, lo que alimenta la sospecha de que China y Rusia podrían estar ayudándole a rastrearlos.
El vicealmirante retirado John Fozzie Miller, que estuvo al mando de las fuerzas navales estadounidenses en Oriente Medio, apuntó a una pérdida de capacidad como raíz del problema. «En realidad, ya no tienen la capacidad de localizar a nadie en el mar Arábigo mediante el radar», afirmó. En mayo, EEUU impuso sanciones a entidades con sede en China por proporcionar imágenes de satélite a Irán durante la guerra, aunque el presidente Trump ha restado importancia hasta ahora a las preocupaciones sobre la ayuda de China y Rusia.
El historial de misiles iraníes con tecnología de búsqueda es conocido. Irán presentó el año pasado un misil balístico de medio alcance llamado Qassem Bassir dotado de esa capacidad, según John Caves, investigador asociado sénior del Wisconsin Project on Nuclear Arms Control. Otros proyectiles iraníes, como el Khalij Fars, también cuentan con ella.
El bloqueo que asfixia la economía iraní
Los ataques llegan en un momento en que el bloqueo estadounidense de los puertos iraníes lastra la economía del país. Las autoridades de EEUU esperaban que el bloqueo y las sanciones demoledoras doblegaran al régimen iraní, pero este se ha negado a ceder y ha intensificado sus amenazas contra los buques de la Armada estadounidense. Según un responsable de la Armada, EEUU cuenta con 19 buques de guerra que prestan apoyo a las operaciones en Oriente Medio.
La legalidad de atacar petroleros civiles es uno de los flancos del debate. Aunque los buques civiles no suelen ser objetivos legítimos, pierden su condición de protegidos si contribuyen a la acción militar de un adversario y si su destrucción ofrece una ventaja militar clara, según Mark Nevitt, profesor asociado de Derecho en la Facultad de Derecho de Emory. «Que se cumpla este criterio depende, en última instancia, de la información de inteligencia que vincule la financiación del petróleo con grupos afines y otros aspectos fácticos, algo que se reconoce en el propio manual de derecho de la guerra del Departamento de Defensa», afirmó Nevitt.
El intercambio de golpes eleva el riesgo de que el conflicto se agrave, ya que Estados Unidos ha prometido tomar medidas contra este tipo de ataques. La disposición de Irán a pasar a la ofensiva, pese al coste económico del bloqueo, marca un cambio de tono en una confrontación que hasta ahora se libraba sobre todo en el terreno de las sanciones.







