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Mar. Sep 29th, 2026
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Carlos Herrera critica un texto ‘hecho en 48 horas’ mientras Maricarmen regresa a su piso tras el acuerdo con la propiedad

El decreto de vivienda del Gobierno de Pedro Sánchez se enfrenta a un bloqueo político a menos de 48 horas de su aprobación prevista. Junts y Podemos, socios clave en el Congreso, han mostrado su rechazo a las medidas negociadas, mientras el presidente del Gobierno apeló a un «sentido de Estado» para aprobar el texto. El borrador, que incluye prórrogas de alquiler y protección contra desahucios hasta 2028, sigue en negociación con Sumar, pero su futuro en la cámara depende de un apoyo que ya se desmorona.

El caso de Maricarmen, una mujer de 87 años desahuciada en Madrid tras vivir 70 años en el mismo piso, ha sido el detonante de las protestas en la Puerta del Sol, que ya suman tres noches de acampada. Aunque la propietaria llegó a un acuerdo con ella —permitiéndole regresar a su vivienda a cambio de pagar un 30% de sus ingresos—, la movilización social sigue activa. Carlos Herrera, en COPE, cuestionó la eficacia del decreto: «No es un texto para solucionar la vivienda, sino para calmar a los suyos políticamente». Criticó medidas como la ampliación de la protección contra desahucios, que, según él, «fomentaría el impago de alquileres» y perjudicaría a propietarios.

El decreto, que necesita convalidación parlamentaria, enfrenta dos obstáculos: la falta de consenso entre los socios de Gobierno y la oposición de Junts y Podemos. Herrera preguntó retóricamente: «¿Qué necesidad tienen Junts y Podemos de favorecer al Gobierno?». Mientras, el Ejecutivo insiste en que el texto es «cuestión de humanidad», pero la negociación sigue abierta. Las medidas definitivas, como cambios fiscales para inquilinos y propietarios, aún no están cerradas.

El contexto político es clave: el decreto llega tras ocho años de políticas de vivienda criticadas como ineficaces. Su aprobación depende de un equilibrio imposible entre partidos con agendas divergentes. Si no se aprueba, el Gobierno perdería una oportunidad de mostrar soluciones rápidas a una crisis social que ya ha movilizado a miles en las calles.

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