El líder del grupo islamista, Jalil al Haya, se reunió con el jefe de Inteligencia egipcia para discutir la implementación del alto el fuego y la retirada israelí
El líder de Hamás, Jalal al Haya, reafirmó este domingo en Egipto el compromiso del grupo islamista con el plan del presidente estadounidense, Donald Trump, para poner fin a la guerra en la franja de Gaza e iniciar su reconstrucción.
La reunión, celebrada en El Cairo con el jefe de la Dirección General de Inteligencia egipcia, Hasan Rashad, abordó «las formas de completar la implementación de las resoluciones de la Cumbre de Paz de Sharm el Shein», celebrada en octubre de 2025. Este encuentro, mediado por Egipto, Estados Unidos, Qatar y Turquía, estableció un alto el fuego condicionado en Gaza, aunque su aplicación sigue bloqueada por el rechazo de Israel al plan de 15 puntos propuesto por Trump, que incluye la retirada israelí del enclave, el desarme de Hamás y la transferencia del control civil a un comité de gobernanza nacional.
Al Haya, que asumió el liderazgo de Hamás en julio de 2026, priorizó en su primer discurso la retirada de las tropas israelíes y el cese de los ataques, que han causado más de 1.200 muertes desde el último alto el fuego. Mientras, Israel insiste en mantener su presencia militar en Gaza hasta el desarme total de Hamás, una condición que el grupo islamista rechaza sin una retirada previa. La tensión se agrava con la visita prevista del asesor de Trump, Jared Kushner, a Egipto, donde podría reunirse con la delegación de Hamás tras sus encuentros con altos cargos israelíes.
Qatar, otro de los mediadores clave, acusó la semana pasada a Israel de «dilatar» la aplicación de la tregua «desde el primer día» y exigió presión internacional para hacer cumplir el acuerdo. La postura de Hamás, sin embargo, choca con la negativa israelí a aceptar condiciones que no garanticen su seguridad, lo que mantiene estancadas las negociaciones.
El plan de Trump, rechazado por Israel en 2025, plantea un marco de desescalada que Hamás ahora respalda, pero cuya viabilidad depende de la voluntad de Tel Aviv para ceder en puntos como la retirada militar. La cumbre de Sharm el Shein, aunque simbólica, no ha logrado avances concretos, y la mediación de Egipto y Qatar sigue siendo la única vía para evitar un nuevo estallido de violencia.
Fuente: El Debate (Internacional)







