La entrada de 55.000 personas por tierra y mar desbordó al Gobierno, que tuvo que desplegar al Ejército en las calles de la ciudad autónoma.
El Rey Felipe VI reprendió este sábado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por la gestión de la crisis migratoria en Ceuta, donde 55.000 personas entraron por tierra y mar el pasado jueves y viernes, según el análisis publicado por Ernesto Ekaizer en El Periódico. El monarca expresó su indignación y advirtió de que esto no puede volver a ocurrir, un gesto que se suma a las críticas de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y del expresidente estadounidense Donald Trump.
La entrada masiva, descrita como una ‘invasión’ de ‘Los Miserables del siglo XXI’, se produjo en un contexto de desesperación en Marruecos, donde las familias enteras buscaban una vida mejor. El Gobierno marroquí no organizó la entrada, pero actuó como si no fuera con él, según el análisis, y colaboró en el retorno de sus ciudadanos cuando se le requirió.
La crisis evidenció la falta de información previa: el Ministerio del Interior y el CNI se culpan mutuamente, uno asegura que no tuvo constancia de lo que se preparaba y el otro que sí informó. Además, la ausencia de una frontera de boyas en el mar facilitó la entrada, ya que la justicia española no podía devolver sumariamente a quienes llegaban por agua.
El presidente del Gobierno tuvo que apelar al Ejército para perseguir a los jóvenes por las calles de Ceuta, una medida que refleja el desbordamiento de la situación. La crisis también ha sido utilizada por la derecha y ultraderecha europea, como el candidato francés Bruno Retailleau, que propuso ‘aislar a España de las naciones europeas’ por la regularización de 500.000 inmigrantes.
El análisis subraya que la reacción del Rey añade presión a un Gobierno que ya enfrenta críticas internas y externas, en un momento en que la política migratoria se ha convertido en un eje de confrontación política en Europa.
Fuente: El Periódico
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