Javier Rodríguez Palacios y Sara Oviedo lideran revueltas locales mientras el partido ajusta perfiles para evitar un nuevo ‘tortazo’ electoral como el de 2023
Óscar López, secretario general del PSOE-Madrid, enfrenta una crisis interna sin precedentes mientras prepara las listas para las elecciones de 2027. Fuentes del partido confirman que el futuro del actual líder está en juego: si el PSOE sufre un nuevo revés electoral —como el ‘tortazo’ de 2023— y Pedro Sánchez no logra revalidar su cargo hasta 2031, López podría quedar fuera. La incertidumbre ha disparado las ambiciones: al menos dos figuras ya buscan un puesto seguro en las listas para garantizar su futuro político, incluso si el partido pierde fuerza.
El primero es Javier Rodríguez Palacios, exalcalde de Alcalá de Henares, quien ha solicitado un lugar en la lista de la Asamblea de Madrid. Su objetivo no es solo asegurar un escaño, sino posicionarse como posible sucesor de López en un escenario donde el sanchismo pierda influencia. La dirección regional, liderada por Pilar Sánchez Acera en Organización, ya ha designado a Rodríguez Palacios como candidato a la alcaldía de Alcalá sin primarias, una decisión que ha generado rechazo entre la plataforma Militantes por Primarias, que denuncia falta de democracia interna. La agrupación local, bajo gestora desde hace meses, acumula tensiones que reflejan el malestar en la base.
La crisis trasciende Alcalá. En Leganés, la concejala Sara Oviedo dimitió de la Ejecutiva local tras ser apartada como portavoz adjunta, acusando a la dirección de falta de confianza y respeto. Su renuncia, junto a otros tres militantes, agrava la fractura en un municipio clave para el PSOE-M. Mientras, en Móstoles, la designación de Juana López Pagán —ajena a la política municipal— como candidata a la alcaldía ha sido recibida con escepticismo por el grupo municipal, que exige reuniones y respeto institucional. El partido arrastra además una crisis por el caso ITV, que profundiza la división.
El escenario se complica por dos factores: las encuestas, que sitúan a López en niveles similares a los de su predecesor, Juan Lobato, y la posibilidad de un adelanto electoral. Sánchez no descarta esta opción, lo que aumenta los nervios en Ferraz. Las listas de 2027 podrían incluir cambios drásticos: diputados del Congreso rescatados para Madrid y la eliminación de perfiles vinculados a Lobato, en favor de otros cercanos a López. Pero la militancia, levantada en armas, resiste estos ajustes. La pregunta es clara: ¿logrará López cohesionar al partido antes de que la tormenta electoral lo arrastre?







