Los Bomberos de la Generalitat hallan el cuerpo sin vida de un conductor a 500 metros de su vehículo arrastrado por una riera, mientras el temporal deja 270 avisos y cortes en Barcelona y Valencia.
Un hombre ha muerto en Olivella, en la comarca barcelonesa del Garraf, después de que su vehículo fuera arrastrado por una riera durante la intensa tormenta que descargó este miércoles sobre Cataluña y la Comunidad Valenciana. Los Bomberos de la Generalitat localizaron el cuerpo sin vida a unos 500 metros del punto en el que se encontraba el automóvil. Según explicó Protección Civil, el conductor intentó abandonar el coche, pero la corriente terminó llevándoselo. En el dispositivo de búsqueda participaron once dotaciones de bomberos, especialistas del grupo subacuático y drones.
El suceso volvió a poner de manifiesto el peligro que supone atravesar cauces, barrancos o zonas inundadas durante un aguacero, incluso cuando la profundidad del agua parece reducida. La situación comenzó a mejorar durante la madrugada del jueves, aunque numerosas alteraciones continuaban afectando al transporte y a los servicios públicos.
Los bomberos catalanes habían recibido hasta las siete de la mañana 270 avisos relacionados con el temporal. Uno de los más llamativos se registró en un camping de Sitges, donde el desbordamiento de una riera provocó una importante acumulación de agua. Cerca de 270 personas abandonaron las instalaciones por sus propios medios y no hubo heridos. El teléfono 112 contabilizó 644 llamadas por 445 incidentes. La mayoría procedieron de Barcelona, mientras que el Barcelonès, el Vallès Occidental, el Gironès y el Maresme también concentraron buena parte de las comunicaciones. El Servei Meteorològic de Catalunya llegó a activar el nivel máximo de aviso por tiempo violento en siete comarcas.
Carreteras cortadas, Rodalies y Metro afectados
La movilidad quedó seriamente condicionada. La B-20 fue cortada a la altura de Santa Coloma de Gramenet, mientras que la lluvia provocó circulación lenta en la C-58 y la C-33. La Ronda de Dalt también sufrió cierres por balsas de agua y varios vehículos tuvieron que ser retirados. Rodalies acumuló retrasos superiores a 20 minutos en buena parte de su red y la circulación quedó interrumpida temporalmente entre Fabra i Puig y Montcada Bifurcació. A las dificultades meteorológicas se sumó un robo de cable entre Castellbisbal y Molins de Rei que afectó a la R4.
El Metro de Barcelona tampoco escapó al aguacero. La acumulación de agua obligó a cerrar accesos y a limitar el servicio en las líneas L4 y L11, con autobuses alternativos en algunos tramos. Las tormentas ocasionaron además retrasos y cancelaciones en el aeropuerto de Barcelona. El suministro eléctrico llegó a quedar interrumpido para 7.696 abonados, aunque la incidencia se redujo posteriormente a varios centenares.
Valencia supera los 50 litros por metro cuadrado
La provincia de Valencia vivió una tarde especialmente complicada. Una tormenta muy activa descargó con fuerza sobre la capital y su área metropolitana, con registros que superaron los 50 litros por metro cuadrado en poco tiempo en numerosas localidades. Algunas zonas se acercaron a los 100 litros acumulados. La rapidez con la que cayó el agua desbordó la capacidad de la red de alcantarillado. Calles de varios barrios quedaron anegadas y el túnel de General Avilés tuvo que cerrarse después de que tres vehículos quedaran atrapados.
Los bomberos de Valencia atendieron más de 250 servicios, principalmente achiques, saneamientos y retiradas de ramas. Metrovalencia suspendió durante la noche la circulación de todas sus líneas y retiró trenes y tranvías hacia los talleres. El servicio pudo recuperarse durante la mañana del jueves, aunque con retrasos y dificultades para mantener la frecuencia habitual. La Universidad de Valencia trasladó su actividad docente a la modalidad online siempre que fuera posible.
Las Cercanías también sufrieron importantes alteraciones. Las líneas C-1, C-3 y C-6 amanecieron sin servicio, mientras equipos técnicos revisaban las instalaciones. La C-1, que comunica Valencia con Gandia, tenía prevista su reapertura durante la tarde. El aeropuerto de Valencia cerró pasadas las 22:00 horas de la noche debido a las inundaciones y las tormentas eléctricas. La medida provocó suspensiones y el desvío de una docena de vuelos antes de que las instalaciones recuperaran su operatividad. Aena pidió a los viajeros comprobar la situación de sus conexiones antes de desplazarse hasta Manises.
La recuperación de la movilidad avanza este jueves en Valencia, donde el aeropuerto de Manises ha reabierto su pista. Metrovalencia, por su parte, también ha retomado la circulación en todas sus líneas de metro y tranvía tras los trabajos realizados durante la madrugada, aunque todavía pueden producirse retrasos y alteraciones en las frecuencias.







