Cercanías deja de parar en Sol por orden ministerial, afectando a cinco líneas de Metro y miles de viajeros en Madrid
El Gobierno de Pedro Sánchez ha ordenado el martes cerrar la estación de Sol en Madrid, afectando a miles de viajeros y trabajadores que usan diariamente este punto clave de la red de transporte público. Según la orden transmitida por el Ministerio de Transportes, dirigido por Óscar Puente, los trenes de Cercanías pasarán de largo sin detenerse, incluso para trasbordos, en una decisión que prioriza la acampada ilegal instalada en la plaza.
La estación de Sol es un nudo crucial: por ella circulan cinco líneas de Metro —que cierran habitualmente a las 1:30 horas— y dos rutas de Cercanías, además de ser un punto de conexión esencial para la movilidad en la capital. La medida, que no especifica si es puntual o se mantendrá en días posteriores, obliga a los usuarios a modificar sus rutas para evitar la zona, donde la presencia de tiendas de campaña ha aumentado en las últimas jornadas.
Desde Cercanías evitan confirmar si el cierre responde a una situación excepcional o se prolongará. La decisión llega en un contexto de tensión social: en la noche del martes, ante presuntas amenazas de grupos de ultraderecha, muchos acampados reforzaron su presencia en la Puerta del Sol, incrementando la presión sobre las infraestructuras vecinas.
El conflicto refleja una tensión entre la gestión de la movilidad urbana y la respuesta a la ocupación ilegal de espacios públicos. Mientras el Gobierno actúa para desalojar la zona, la medida afecta directamente a trabajadores nocturnos, turistas y residentes que dependen de este punto para sus desplazamientos. La decisión, comunicada a través de una orden ministerial, no ha sido acompañada de una explicación pública detallada sobre su alcance temporal.
La noche del martes, la presencia de tiendas de campaña en la Puerta del Sol se intensificó, y varios grupos de ultraderecha se manifestaron en la zona, alegando que la acampada representaba una amenaza para la seguridad pública. Este episodio ha generado preocupación entre los residentes y las autoridades, que temen que la situación pueda escalar y afectar la convivencia en el centro de la ciudad.






