La jueza Tardón investiga su papel clave en la respuesta del Gobierno y cita a declarar a los protagonistas de la gestión fallida
El jefe de Gabinete de Pedro Sánchez, **Diego Rubio**, se convierte en el principal imputado político de la crisis de Ceuta tras el auto de la jueza **María Tardón**, que abre diligencias por un posible delito de **ataque a la integridad territorial** por la gestión errática de la invasión masiva de migrantes. La investigación, que ya ha desclasificado 40 informes internos, sitúa a Rubio en el centro de las contradicciones entre el Ejecutivo y las alertas previas del CNI, que advirtieron del riesgo el **29 de julio** —nueve días antes de que miles cruzaran la valla—.
Rubio, acostumbrado a operar en la sombra, **no aparece en los documentos filtrados**, pero su intervención directa con el presidente de Ceuta, **Juan Jesús Vivas**, y su papel como enlace entre la Moncloa y los ministerios lo convierten en pieza clave. Según declaró Vivas, Rubio le **desconectó las llamadas** el **27 y 28 de julio** —cuando ya se advertía del riesgo—, respondiendo solo con mensajes genéricos como *»estamos trabajando en ello»*. El **30 de julio**, día de la invasión, Rubio lo llamó **una hora después de que comenzara el colapso**, mientras miles cruzaban la frontera.
La jueza Tardón investigará ahora **su coordinación con los ministerios** y con el delegado del Gobierno en Ceuta, **Miguel Ángel Pérez Triano**, quien **dimitió el pasado viernes** tras negar haber recibido las alertas del CNI —aunque su jefe de Gabinete, **Gonzalo Sanz**, asegura que sí las transmitió—. Pérez Triano estuvo **nueve horas ilocalizable** el día clave, y un juzgado de Ceuta ya admitió dos querellas contra él. Mientras, el Gobierno **desclasificó documentos 48 horas después** de que la jueza los solicitara, en un intento por controlar la filtración.
La crisis expone las **grietas internas del Ejecutivo**: fuentes del Gobierno **cuestionan públicamente** el papel de Rubio, mientras Sánchez intenta **desviar la atención** hacia Pérez Triano como «chivo expiatorio». La Audiencia Nacional **citará a declarar** a los principales implicados, incluyendo a Rubio, en una investigación que podría redefinir la responsabilidad política en una emergencia de Estado.







